Bruselas decide si su yate entra en el mercado de carbono

Lo que está decidido hoy
Desde enero de 2024 el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE se aplica a los buques comerciales de carga y de pasaje de 5.000 GT o más que hacen escala en puertos europeos, y la Comisión Europea confirma que el mecanismo sigue en fase de implantación: los derechos cubrieron el 40 por ciento de las emisiones de 2024, cubren este año el 70 por ciento de las de 2025 y llegan al 100 por ciento a partir de 2027. El metano y el óxido nitroso se sumaron al dióxido de carbono el 1 de enero de 2026. Como señaló el abogado marítimo Christoph Schliessmann en SuperyachtNews en enero de 2026, ese umbral de 5.000 GT deja fuera del régimen a la mayoría de los yates, privados o comerciales.
El perímetro ya se está moviendo. Desde el 1 de enero de 2025, los buques de carga general de entre 400 y 5.000 GT y los buques offshore de más de 400 GT deben supervisar y notificar sus emisiones bajo el régimen MRV de la UE, aunque no entregan derechos, y los buques offshore de 5.000 GT o más entran de lleno en el ETS en 2027, según la guía publicada por la Comisión. Por debajo de 5.000 GT ningún yate paga hoy por su carbono, y eso sí está decidido.
La cláusula de revisión de las 400 GT
El artículo 3gg de la Directiva ETS obliga a la Comisión a informar al Parlamento Europeo y al Consejo de la Unión Europea antes del 31 de diciembre de 2026 sobre la viabilidad y los impactos económicos, ambientales y sociales de incorporar al sistema los buques por debajo de 5.000 GT pero no por debajo de 400 GT. El texto vinculante, tal como está consolidado en EUR-Lex, es más amplio de lo que sugiere el propio FAQ de la Comisión: el FAQ habla de buques offshore y de carga general en esa franja, con 2028 apuntado como posible inicio, mientras que la directiva dice "buques, incluidos los buques offshore", es decir, todos los tipos, yates incluidos, y permite que el informe llegue con propuestas legislativas adjuntas.
El trabajo previo ya existe. En marzo de 2025 la Comisión publicó su revisión del reglamento MRV marítimo, COM(2025) 109, que contabilizó 8.525 buques de entre 400 y 4.999 GT con escala en puertos de la UE en 2023, entre ellos 896 yates con unas 1,45 millones de toneladas de CO2 estimadas, y planteó tres escenarios de ampliación, el más amplio de los cuales alcanza explícitamente a las travesías de yates no explotados comercialmente. Aquel informe juzgó que la supervisión por sí sola era un mal negocio, con un coste administrativo por tonelada unas siete veces superior al de la flota de grandes buques, pero concluyó que lo más probable es que el balance se vuelva positivo en cuanto los buques más pequeños se incorporen al ETS, y trasladó ese juicio a la revisión de 2026.
Lo que el armador debe vigilar
El calendario es la primera disciplina: el informe llega antes de que acabe este año, y cualquier ampliación real necesitaría además una propuesta legislativa y su paso por el Parlamento y el Consejo, razón por la cual la guía de la Comisión trata 2028 como el inicio más temprano concebible para la franja. Cuando llegue el informe, lea dos cosas antes que ninguna otra: si lleva una propuesta adjunta y dónde traza la línea de lo comercial. Dos de los tres escenarios de COM(2025) 109 dependen de si un buque transporta pasajeros con fines comerciales, la bisagra por la que un yate de 500 GT dedicado al charter entra en el ámbito.
Hay además una puerta lateral: el mismo informe de la Comisión señala que Austria, Países Bajos y Suecia ya han optado por incorporar algunos buques menores o la navegación interior al ETS2, el mercado de carbono paralelo, de modo que el pabellón y el itinerario pueden pesar antes de que lo haga cualquier norma de ámbito europeo. Los deberes son baratos para lo que se estila en un yate: la lista de Schliessmann en SuperyachtNews se reduce a confirmar el estatus de buque de pasaje, actualizar los planes de supervisión a tres gases y dejar atada la documentación de combustible en los contratos de charter y de bunkering, y la propia Comisión cifra el cumplimiento recurrente del MRV en EUR 3.690 al año por buque. La revisión no le costará un euro a ningún armador en 2026. Pero la flota ya ha sido contada, y lo que Bruselas cuenta, Bruselas suele acabar poniéndole precio.