CdM entrega Octopus, un explorer de 35 m con 5.500 mn de autonomía

Vendido antes de existir
Jamie Swaine, de la oficina londinense de IYC, colocó el primer Deep Blue 115 con un cliente estadounidense en 2024, y la construcción arrancó en Ancona ese mismo año. Se botó en abril de 2025 y se entregó el 20 de julio de 2026. Unos dos años entre la firma y la entrega es la cifra que conviene llevarse, porque es contra ella contra la que calcula de verdad un comprador cuando un astillero le ofrece una plaza de 2029 en un barco mayor.
Vasco Buonpensiere, cofundador y consejero delegado, dijo que trabajar con clientes que traen una visión clara y un conocimiento profundo de la náutica había resultado estimulante y gratificante. El astillero declara diez proyectos de superyate en cartera o en construcción. Octopus es la primera unidad de la línea Deep Blue 115, de modo que la serie ya cuenta con una referencia entregada y no con una infografía, y eso es lo que mueve el segundo y el tercer casco.
299 GT, y lo que dan a cambio
Mide 35 metros por 7,55 de manga y arquea 299 toneladas brutas. En esta franja de eslora el dato de volumen es una decisión deliberada, y condiciona todo lo que queda por encima de la flotación. Dentro hay cinco camarotes para diez invitados, con el apartamento del armador a proa en la cubierta principal en vez de desplazado a la inferior, más cuatro camarotes para siete tripulantes.
Horacio Bozzo firma las líneas exteriores, Giorgio M. Cassetta los interiores y Axis Group Yacht Design la arquitectura naval y la ingeniería. El barco se describe como muy personalizado y no como una unidad de serie con lista de opciones, y de ahí sale el tiempo de construcción. Quien lo ponga junto a un flybridge de serie de 35 metros no está comparando dos versiones de la misma compra.
La autonomía es todo el argumento
Dos Caterpillar C18 homologados IMO Tier III entregan 533 kW cada uno. La velocidad máxima es de 13,5 nudos, la de crucero de nueve y la autonomía de 5.500 millas náuticas. Eso es una travesía del Atlántico con margen, y se consigue sin propulsión híbrida, sin bancos de baterías y sin toda la maquinaria que añade coste y exposición al servicio en una construcción moderna.
El precio de esa autonomía es el tiempo. Una planeadora de 35 metros da 24 nudos y cubre una temporada mediterránea a saltos cortos, mientras que Octopus tarda días en lo que la otra resuelve de noche. A cambio, el armador se lleva un barco que puede salir del Mediterráneo en octubre y estar realmente en otra parte en noviembre, que es un uso distinto del activo y no una versión mejor del mismo.