Brabus suma un segundo astillero: catamarán Sunreef con foils, 1.450 CV y 40 nudos

Lo que Brabus y Sunreef pusieron realmente sobre la mesa
El BRABUS ULTIMA 55 se anunció el 28 de julio. Mide 17 metros de eslora total y 5,6 metros de manga, construido en composite, con carbono en la estructura y en el mobiliario de cubierta. La propulsión corre a cargo de dos motores de seis cilindros de 533 kW cada uno, es decir 725 CV, con un total de 1.450 CV en un casco de este tamaño. Sunreef da una velocidad máxima superior a los 40 nudos. El proyecto es de Sunreef y el diseño es de Brabus.
El alojamiento admite hasta seis invitados en dos distribuciones, y la placa CE indica categoría B para doce personas y categoría C para veinte. El combustible son 1.500 litros y el agua dulce 330 litros, y son esas cifras las que fijan el radio de acción del barco mucho más que cualquier dato de velocidad. Dentro hay piel Brabus Masterpiece, Alcantara, carbono visto, un puesto de gobierno con pantalla panorámica y una cocina completa. En cubierta el astillero enumera terrazas abatibles, solarios transformables, un wet bar y un solario de proa. Es un barco de día con literas, y esa es la descripción honesta.
Los foils son toda la promesa
El sistema de foils bajo los cascos es lo que separa a este barco de un catamarán de crucero rápido. Francis Lapp, fundador y responsable de Sunreef, lo dice sin rodeos: en cuanto el barco se eleva sobre los foils la navegación resulta más suave, más silenciosa y más cómoda. Es el argumento habitual a favor de los foils, y se sostiene con marejadilla, donde un catamarán planeador convencional empieza a dar pantocazos y la tripulación baja gases. Un catamarán de 17 metros a 40 nudos solo vale su precio si mantiene los 40 nudos cuando la mar se levanta.
Lo que no se ha publicado es la cifra que zanjaría el asunto, es decir la velocidad a la que los foils levantan el barco y su comportamiento en la transición. Ni Sunreef ni Brabus han facilitado una velocidad de crucero, una autonomía en crucero o un límite de estado de la mar. Son exactamente los valores que necesita un comprador antes de decidir si los foils son ingeniería o adorno. Conviene exigirlos en unas pruebas de mar, con ola real y con combustible a bordo.

El emblema está ya en dos astilleros a la vez
Brabus anunció el 7 de julio un programa náutico con AB Yachts, con el primer casco previsto en el Monaco Yacht Show de septiembre. Tres semanas después el emblema aparece en un catamarán de Sunreef. Los dos productos ocupan segmentos distintos: AB construye monocascos en composite con hidrojet de 24 a 40 metros, y aquí se habla de un catamarán con foils de 17 metros. Leídos juntos, indican que Brabus está armando una cartera náutica en lugar de apoyarse en un solo constructor.
Por debajo ya existe toda una escalera de modelos. Brabus Marine lleva años construyendo la gama Shadow con el astillero finlandés Axopar, desde los 37 pies hasta la Shadow 1500 de 45 pies. La marca se encuentra por tanto sobre cascos de tres constructores distintos. Un emblema llevado por varios astilleros es un paquete de estilo y de equipamiento, no una afirmación sobre quién construyó el barco ni sobre quién responde de la garantía. Conviene por eso establecer qué sociedad tiene el contrato de construcción antes de firmar.
Anunciado en 2024, presentado en 2026
La alianza entre Sunreef y Brabus se anunció el 8 de octubre de 2024. Aquella nota señalaba el ULTIMA 55 como primer modelo y situaba su lanzamiento en 2025. Llegó en julio de 2026, alrededor de un año después de la fecha dada al principio. Un retraso de ese orden es habitual en el sector y no es un escándalo, pero consta y conviene recordarlo cuando se discute la plaza de entrega de un primer casco.
Constantin Buschmann, propietario y máximo responsable de Brabus, presentó el acuerdo de 2024 como una ampliación de la cartera hacia los catamaranes de gama alta. Lapp lo describió entonces como una vía hacia un nuevo nivel de trabajo a medida en sus barcos. Ambas declaraciones tienen hoy detrás un producto terminado, que es más de lo que han conseguido varias alianzas náuticas anunciadas. Queda por ver si los modelos siguientes llegan en plazo o repiten el mismo retraso.

Lo que la nota no dice
No se ha publicado precio para la versión Brabus, ni calendario de entrega. Las cifras que circulan en anuncios de un ULTIMA 55 se refieren al barco Sunreef de serie, así que conviene tomar con cautela cualquier número citado esta semana. La gama ULTIMA de Sunreef abarca 44, 55, 66, 77 y 88, y la 55 queda en la parte baja de esa escala, lo que indica que se trata de un tender o de un segundo barco y no de un yate principal.
El comprador es un armador que ya tiene buque nodriza y quiere al lado algo rápido y reconocible en el mismo amarre. Valorado como un juguete, el barco compite con un gran tender a medida o con un monocasco deportivo de eslora parecida, y en ese terreno la piel y el carbono hacen buena parte del trabajo. Lo que debería decidir son los datos de los foils y los papeles. Conviene pedir la velocidad de crucero y la autonomía en crucero, y obtener el nombre de la sociedad que tiene el contrato de construcción, antes de entregar cualquier señal.