La Princess X90 sale a pruebas de mar con 16 ya encargadas

Un modelo nuevo y una cartera de pedidos llena antes de la botadura
La primera X90, construida en el South Yard de Princess en Plymouth, se botó en mayo de 2026 y ahora está de pruebas de mar; su estreno mundial está fijado en el Cannes Yachting Festival de septiembre. Princess había vendido siete de estos yates de 27,1 metros antes de que ese primer casco estuviera en el agua, otros cuatro están en construcción y BOATPro eleva a 16 el total entre encargos y unidades en astillero.
Para un comprador, esa cartera de pedidos es la cifra que de verdad importa. Un modelo que tiene una lista de espera detrás suele conservar mejor su valor que una pieza única, y dice que el astillero va a mantener viva la línea y el suministro de repuestos durante años. La X90 cubre el hueco entre la X80 de 24 metros y el buque insignia X95 Vista, el tramo de la gama en el que Princess vende más barcos.
Un casco hecho para gastar menos combustible
La gran novedad técnica es un nuevo casco Hybrid Progressive-Planing, dibujado con los arquitectos navales británicos Olesinski. Princess afirma que pide alrededor de un 10 por ciento menos de potencia que la Y85 por encima de 16 nudos, y que por debajo de 10 nudos iguala su consumo, y todo ello cargando unas 18 toneladas más.
El consumo y la autonomía se leen directamente en los costes de explotación y en lo lejos que un armador puede llegar entre repostajes. Un casco que hace más con menos es de esos cambios que aparecen en la factura del año y no en el folleto, y es un dato que el comprador debería hacerse demostrar en una prueba de mar en lugar de creerlo sobre el papel.


Cubiertas pensadas para el armador que usa de verdad el barco
Por encima de la línea de flotación, la X90 lo apuesta todo a los espacios abiertos. La bañera queda baja y a ras, con espejo de popa de cristal y balcones abatibles a ambos lados; unas puertas acristaladas curvas abren el salón a la cubierta de popa y un Super Flybridge suma un skylounge sobre un puesto de mando cerrado. La cubierta principal discurre a un solo nivel desde el salón hasta la suite del armador, a proa.
Esta distribución habla al armador que pasa tiempo a bordo, no al que pone el barco en alquiler. A este tamaño lo que se vende es una cubierta principal a un solo nivel y una bañera social amplia, y Princess apuesta a que la fórmula aguantará en Cannes y también en los cuatro cascos que ya siguen al primero en el astillero.