Feadship entrega el Destiny de 101 m, 3.818 GT y piscina de cristal

Lo que se ha entregado
El Destiny salió de Feadship en julio de 2026 tras el armamento final en De Vries Scheepsbouw, en Makkum. Mide 101,2 metros de eslora con 15,25 metros de manga, casco de acero, superestructura de aluminio y cubiertas de teca, y mide 3.818 GT con un calado de 4,3 metros. Dos motores MTU dan una velocidad máxima declarada de unos 17 nudos.
Azure Yacht Design and Naval Architecture se ocupó de la arquitectura naval, con el estudio británico RWD en el diseño y el parisino Chahan Interior Design trabajando junto a RWD en los interiores. El armador es el empresario estadounidense Stephen Schwarzman. La prensa sectorial y generalista ha situado su valor en torno a los 400 millones de dólares, una estimación y no un precio de contrato confirmado.
La cifra de 14 invitados es la clave
Más de 3.800 GT de volumen para 14 invitados es una elección deliberada, y es la cifra que un comprador debería leer primero. El alojamiento de tripulación se cifra en 39 personas. En un yate de este tamaño lo que limita el confort rara vez es la eslora, sino cuánto del volumen está dispuesto el armador a devolver a los camarotes de invitados en lugar de quedárselo.
El Destiny se lo queda. La cubierta principal de popa lleva una piscina de fondo de cristal que deja caer luz natural al beach club de debajo, y el beach club se abre al agua a través de varios balcones abatibles. Hay una bañera de hidromasaje en la cubierta superior, un salón cerrado, un spa, sauna y gimnasio, y una plataforma de toma y despegue para helicóptero a proa.
Por qué le importa al armador
Las entregas de Feadship fijan el suelo de reventa de todo el segmento de los 100 metros. Un barco que llega con pocos invitados, mucho volumen y una prestación con firma propia como la piscina de fondo de cristal suele mantener su posición en las listas de brokerage años después, porque el siguiente comprador compra escasez y no metros cuadrados.
La lectura práctica para quien esté en fase de contrato es que los astilleros neerlandeses siguen entregando full custom a esta escala y en plazo, y que el pliego de diseño pasa ahora por el beach club y no por el salón principal. Si su propia construcción se está dibujando hoy, ahí es donde se está colocando el valor.