Su equipo de refit cubre ya los dos lados del Atlántico

El equipo que cruza con su barco
International Marine Management adquirió Atlantic Refit Center en La Rochelle por una cifra no revelada y tomó el relevo el 1 de junio de 2026, según informaron SuperyachtNews, BOAT International y SuperYacht Times. IMM ya opera bases en Puerto Rico, St. Maarten, Guadeloupe y Grenada, cuenta con unos 130 empleados propios y se presenta como la mayor casa de refit del Caribe. ARC lleva dos décadas trabajando en la costa atlántica francesa. La consejera delegada Norina Edelman lo dijo sin rodeos: "Volver a Europa es un paso decisivo para IMM".
Para el armador que reparte el año entre las islas y el Mediterráneo, ese alcance cambia las cuentas de un refit. Con un solo operador en las dos costas, el mismo jefe de proyecto y la misma garantía siguen al barco al otro lado del océano en lugar de empezar de nuevo con un astillero que nunca lo ha visto. Ese traspaso, más que ningún dique concreto, es lo que la operación pone sobre la mesa.
Un dique para los cascos mayores, fuera del Mediterráneo
ARC aporta dos diques secos de 176 y 107 metros, un travel lift de 250 toneladas, grúas de hasta 150 toneladas, 300 metros de muelle de reparación a flote y 2.000 metros cuadrados de explanada, con 11 metros de calado en la entrada al puerto. En conjunto permiten al astillero meter en dique y reformar barcos de hasta 150 metros de eslora.
El dique de 176 metros y el techo de 150 metros colocan a La Rochelle en la corta lista de astilleros capaces de recibir los yates más grandes, la franja de tamaño en la que las plazas son más difíciles de conseguir. Para un armador de más de 90 metros es un amarre serio más al que optar, y está en una costa a la que nunca llegan las multitudes del verano.


Una escala que se encaja en la travesía
La Rochelle está en la costa atlántica de Francia, en la ruta natural entre las temporadas del Caribe y del Mediterráneo. El fundador y director de operaciones, Fabrice Maitre, empezó su carrera en Francia y trabajó en el refit del Tatoosh de 92 metros en La Rochelle en 2007. Con esta operación, IMM tiene astilleros a los dos lados del Atlántico.
Para el armador que se mueve entre temporadas, un refit en la fachada atlántica se encaja en la etapa de traslado en lugar de comerse tiempo de Mediterráneo. Y como ahora una misma casa está en el Caribe y en Francia, el barco pasa entre dos astilleros que responden al mismo estándar en vez de empezar en frío. Ese traspaso, y no el tamaño del dique, es lo que IMM vende de verdad.