España ya puede izar un yate de 100 metros, y Palma se ha atado a ese elevador

El elevador en sí
El shiplift lo suministró la Pearlson Shiplift Corporation y se encuentra en las instalaciones de VMG dentro del puerto comercial de Sagunto, al norte de Valencia. La plataforma de izado mide 102 metros por 22 y el sistema está calificado para 5.000 toneladas. VMG lo describe como el mayor dique seco con shiplift dedicado a yates del mundo y cifra en 125 metros la eslora total máxima admisible. El anuncio de la alianza mallorquina hablaba de 115 metros, así que el techo exacto es una pregunta para el astillero y no un dato cerrado.
La plataforma emplea la estructura continua de Pearlson, que se comporta como una única unidad de izado y busca mantener las cargas repartidas de forma pareja a lo largo del casco durante la varada. Ya fuera del agua, los barcos se trasladan con transportadores modulares autopropulsados hasta puestos de reparación a nivel de tierra, repartidos en más de 76.000 metros cuadrados de explanada. Fernando Alcalde, director del astillero, calificó la instalación de hito importante en la infraestructura de la planta.
Por qué la noticia de verdad es el acuerdo con Mallorca
Un elevador, por sí solo, es un equipo. Que Astilleros de Mallorca firmara a finales de abril un acuerdo estratégico con VMG es lo que lo convierte en una opción que un armador puede usar. Astilleros de Mallorca es la veterana casa de refit de Palma, con el astillero STP al lado, que ofrece varada de hasta 1.600 toneladas y amarres para yates de hasta 120 metros, además de oficinas en Marina Port Tarraco e IGY Málaga.
El efecto declarado es que Astilleros de Mallorca puede aceptar ya trabajos en yates de más de 75 metros que Palma por sí sola no podía acoger, y que el cliente elige en qué instalación se ejecuta el proyecto. Para un armador la diferencia se nota. El equipo de proyecto, los gremios y el control de calidad siguen siendo los de una empresa con la que ya ha trabajado, mientras que la obra ocurre allí donde el casco realmente cabe.
Qué cambia en el mapa del Mediterráneo occidental
Hasta ahora, un armador con un yate de 90 metros que quisiera un refit integral en España o en Francia tenía una lista corta. MB92 en Barcelona y La Ciotat se llevaban casi todo, con Palma limitada por su capacidad de izado y con Génova y Livorno atrayendo a la flota de construcción italiana. Un elevador de 5.000 toneladas en la península española, con 76.800 metros cuadrados detrás, cambia la forma de esa lista.
La competencia por la capacidad es lo único que mueve de verdad los precios del refit. Los astilleros presupuestan frente a la alternativa que el armador tiene en realidad, y para los barcos más grandes no había muchas. Sagunto está además en un puerto comercial con infraestructura de industria pesada y buenas conexiones por carretera, y por eso el trabajo de acero y pintura suele salir más barato allí que en un astillero de marina en primera línea de agua.
Las preguntas que hay que hacer antes de reservar
A un astillero nuevo se le juzga por su tercer proyecto, no por el primero. En Sagunto conviene comprobar la profundidad de la base local de subcontratas de carpintería y pintura, si el astillero firma un alcance a precio cerrado con penalizaciones, y cómo se aporta la mano de obra. Valencia tiene una plantilla industrial. Lo que todavía no tiene es la densidad de gremios especializados en yates de Palma o Barcelona.
La segunda pregunta es la logística. Sagunto es un puerto comercial en activo, lo que significa que un yate comparte la bocana con el tráfico de mercancías y el calendario del astillero con sus propios clientes comerciales. Quien valore la discreción debería preguntar de forma expresa por el apantallamiento, el control de accesos y la posición del barco respecto al muelle público. En el papeleo, España sigue siendo jurisdicción de la Unión Europea, así que el IVA y el régimen de importación temporal se resuelven antes de que el barco llegue, no después.