El Nixie de Lurssen, 102 m, sale a charter por EUR 2,4 millones semanales

Entrega y rumbo a Gibraltar
Lurssen entregó el Nixie, de desplazamiento pleno, el 26 de junio y lo despachó en viaje inaugural con primera escala en Gibraltar. Conocido como Project Jassj durante la construcción, el yate de acero y aluminio mide 102,4 metros, con 15 metros de manga y 3.420 GT. La británica RWD dibujó tanto el exterior en gris cálido como el interior, mientras que Lurssen se encargó de la arquitectura naval en casa. Salió a flote de las naves cubiertas en febrero de este año.
A bordo, el Nixie aloja a 12 invitados en 10 camarotes y lleva una tripulación de 37. La cubierta principal tiene una piscina de cristal de seis metros montada en parte sobre el costado, y el beach club llega a los 270 metros cuadrados, de los mayores que ha construido Lurssen. La zona de los armadores incluye un spa con salón, sala de masajes, baño de vapor y sauna. La propulsión es diésel-eléctrica con almacenamiento en baterías para funcionar más silencioso al fondeo.
Una tarifa semanal de EUR 2,4 millones vía Edmiston
Edmiston ha asumido la gestión de charter del Nixie y lo anuncia desde EUR 2,4 millones por semana, antes del combustible, la comida, el amarre y los impuestos que el fletador cubre aparte. Eso lo sitúa en lo más alto del mercado actual, junto al puñado de yates nuevos de más de 100 metros que llegan cada temporada a clientes de pago. Tiene reservado su debut público en el Monaco Yacht Show de septiembre.
Para un comprador, la tarifa es una referencia de lo que consigue un Lurssen recién estrenado de este tamaño cuando sale al mercado abierto en lugar de quedarse en privado. Para el armador, meter en charter un buque insignia recién entregado compensa parte del coste de explotación, que en un yate de este tonelaje se mide en decenas de millones al año. La decisión de fletar pone además el yate delante del público con más probabilidades de encargar el siguiente.
Lo que dice de la cartera de pedidos
El Nixie es la sexta entrega de Lurssen en 2026, un ritmo que el astillero alemán ha igualado pocas veces, y llega detrás del Nausicaa de 114 metros y de otras grandes entregas salidas este año del mismo grupo de astilleros. El volumen apunta a una cartera de pedidos que se llenó durante los años de compra fuerte y que ahora está tocando el agua.
Para el armador que se plantea una construcción, esa cartera es la señal de verdad. Las plazas en los mejores astilleros para acero de más de 100 metros son escasas y con fecha muy lejana, así que una entrega como la del Nixie es a la vez prueba de que la cola avanza y medida de lo larga que sigue siendo. Los compradores que quieren eslora antes acuden en cambio a los mercados de brokerage y de charter, y esa es la demanda que yates como el Nixie están hechos para atender.