Dilbar

| LOA | 156 m |
|---|---|
| Constructor | Lurssen |
| Entregado | 2016 |
| Arqueo bruto | 15.917 GT |
| Diseño exterior | Espen Oeino |
| Diseño interior | Winch Design |
| Invitados / tripulación | 24 / hasta 96 |
| Rasgo distintivo | piscina interior de 25 m |
El récord de volumen que sigue en pie
Cuando el Dilbar se entregó en 2016, se llevó el título de mayor yate del mundo por arqueo bruto, un récord que todavía mantiene. Sus 15.917 GT le dan más espacio de vida cerrado que cualquier yate anterior o posterior. Para Lurssen fue la demostración de que el astillero podía llevar el volumen tan lejos como la eslora. Se sitúa junto al Azzam como uno de los dos barcos que definen la era moderna de Lurssen. Ningún yate entregado desde entonces se ha acercado a su espacio cerrado.
La construcción ocupó al astillero durante años y recurrió a sus reservas más profundas de ingeniería y de gestión de proyecto. Cada sistema se escaló para servir a un barco que aloja a casi un centenar de tripulantes y a dos docenas de invitados. El programa se llevó con la discreción por la que se conoce a Lurssen, y aparecieron pocas imágenes antes de la entrega. El Dilbar llegó como una declaración plenamente formada de lo que puede ser el volumen cerrado en el mar. Es la expresión madura del oficio del astillero en su versión más ambiciosa.

El perfil más musculoso de Espen Oeino
Espen Oeino dio al Dilbar una silueta ancha y poderosa que lleva su volumen con autoridad. La superestructura se levanta a lo largo de varias cubiertas completas, coronada por dos helipuertos situados a proa y a popa. Su manga es excepcional, y ahí está parte de cómo el yate consigue unos espacios interiores tan vastos sin parecer desgarbado. El exterior se lee sólido y decidido desde cualquier ángulo. Su escala se aprecia mejor de cerca, donde la altura de cada cubierta se hace evidente.
Ese ancho crea además enormes superficies de cubierta abierta para los invitados. Hay terrazas, zonas de estar y una cubierta de proa dimensionada para operaciones con helicóptero. Oeino equilibró la masa del yate con largas líneas horizontales que lo mantienen resuelto. El diseño consigue que casi 16.000 GT resulten deliberadas. La anchura pura de sus cubiertas da a los invitados un sitio que los yates menores no pueden ofrecer.

Por volumen interior, el mayor yate que ha visto el mundo.

Winch Design y una piscina sin igual
Andrew Winch y su estudio crearon unos interiores que usan el volumen del Dilbar como su material de titular. El espacio distintivo es una piscina de unos 25 metros, con unos 180 metros cúbicos de agua, la mayor jamás construida en un yate. Las salas se abren unas a otras con la generosidad de una gran residencia. El nivel de acabado es el que se espera de un Lurssen de primera línea, aplicado sobre una superficie que pocos equipos de interiorismo llegan a manejar. La piscina por sí sola sería la pieza central de un gran hotel en tierra.
La distribución aloja a 24 invitados en doce camarotes, con una tripulación que se acerca al centenar. Los espacios de vida se dispusieron tanto para el uso íntimo en familia como para recibir a gran escala. Los materiales llegan a los más ricos disponibles, elegidos por su durabilidad bajo un uso constante. Cada proporción refleja a un cliente que quería el interior definitivo en el mar. El resultado es una casa en el mar dimensionada para una familia grande y sus invitados.


Una de las plantas más potentes del mar
El Dilbar lleva un sistema de propulsión diésel-eléctrico entre los más potentes jamás instalados en un yate privado. La instalación se dimensionó para mover un casco enorme con eficiencia y para alimentar un interior con las exigencias de una pequeña ciudad. La velocidad máxima ronda los 22 nudos, fuerte para un barco de este arqueo. Su autonomía permite cruces oceánicos largos sin concesiones. La planta se calculó para mover su masa con una eficiencia que desmiente su tamaño.
El encargo de ingeniería puso la fiabilidad y la marcha silenciosa por delante de las cifras brutas. La redundancia recorre los sistemas críticos, de modo que el yate puede operar en cualquier parte con confianza. La estabilización mantiene firme un casco de esta masa tanto fondeado como en navegación. El Dilbar se construyó para ir donde su armador quiera y para seguir cómodo todo el camino. Los invitados a bordo rara vez perciben la escala de la maquinaria que trabaja debajo de ellos.


Para el armador que quiere lo máximo de todo
El Dilbar encaja con un armador cuya prioridad es el espacio por encima de cualquier otra medida. Ofrece más sitio, más instalaciones y más capacidad que cualquier rival, lo que lo hace ideal para recibir a escala residencial. El interior vastísimo y la piscina de récord dan a la vida a bordo una sensación de abundancia. Es un yate para estancias largas con grupos numerosos de familia e invitados. Para quien recibe al máximo nivel, ningún rival ofrece tanto.
Su presencia en cualquier puerto es inconfundible, y su discreción bajo cubierta es total. Los armadores de yates de este nivel valoran la posibilidad de desaparecer en su propio mundo durante semanas, y el Dilbar lo entrega por completo. Sigue siendo la referencia de volumen en el mercado del superyate. Nada entregado desde entonces le ha quitado la corona. Es un mundo privado que puede esfumarse tras el horizonte todo el tiempo que su armador quiera.
Motores y sistemas
| Propulsion | Diesel-electric plant built around Wartsila generators - trade specifications list six generator sets - delivering about 30,000 kW combined, the largest diesel-electric installation on any yacht at delivery |
|---|---|
| Speed | Cruises at 18 knots, 22 knots maximum |
| Range and fuel | Up to 6,000 nautical miles at 16 knots from 1,049,700 litres of fuel |
| Stabilisers | Fitted with at-anchor stabilisers in addition to underway stabilisation |
| Pool | 25 metre indoor pool holding about 180,000 litres, the largest built into any yacht |
Lo que cuentan armadores y tripulaciones
The design team, not an owner or crew member, has given the fullest account of what the build actually took
Andrew Winch of Winch Design, who dressed the interior, called the project "a big part of my life" and "truly special, culturally unique and incredibly detailed in so many ways"; exterior designer Espen Oeino described feeling "honoured and privileged to have been part of this incredible voyage" on delivery in 2016.
Andrew Winch, Winch Design
Lo bueno y lo que conviene vigilar
Puntos fuertes
- Still the largest yacht in the world by interior volumeAt 15,917 GT Dilbar remains the largest yacht ever built by gross tonnage, a record she has held since her 2016 delivery.
- The largest diesel-electric power plant ever fitted to a yachtTrade specifications list six Wartsila generator sets delivering a combined 30,000 kW, built and installed inside a compressed 52-month contract period.
- A 25 metre indoor pool still unmatched on any yachtThe 180,000-litre pool built into Dilbar remains cited as the largest indoor swimming pool ever installed on a superyacht.
A tener en cuenta
- She has not moved under her own power since 2021Dilbar entered Lurssen's Blohm+Voss yard in Hamburg for a refit in October 2021 and has not left; EU export-control restrictions imposed in 2022 have kept her there since.
- Sitting idle reportedly costs tens of millions a yearThe Moscow Times reported monthly upkeep at roughly $2 million and annual operating costs above $70 million while the yacht sits dry-docked and unused.
- Even her ownership is legally unresolved, not just undisclosedA Hamburg regional court has barred media from describing Alisher Usmanov as Dilbar's owner, threatening fines of up to EUR250,000 per violation; a Frankfurt administrative court ruled in June 2026 that authorities had not proven a link between Usmanov and the Sister Trust that formally owns the yacht, a decision that is not final and can be appealed.
Información práctica
| Reported build cost | $600 million to $800 million depending on the source; the US Treasury has separately valued her at $600 million to $700 million |
|---|---|
| Current status | Dry-docked at Lurssen's Blohm+Voss yard in Hamburg since October 2021, under EU export-control restriction since 2022 |
| Reported upkeep while idle | About $2 million a month, over $70 million a year, per Moscow Times reporting |
| Legal status | A June 2026 Frankfurt court ruling found no proven link between Usmanov and the trust that owns her; the ruling is not final and can be appealed. A separate Hamburg court order bars naming him as owner in media coverage |
| What is not published | The true beneficial owner remains legally contested rather than simply private, and there is no confirmed date for when, or whether, she will sail again |
Para quién es: Para el armador que mide un yate por su volumen interior y quiere el barco más espacioso jamás construido.