Rising Sun

| LOA | 138 m |
|---|---|
| Constructor | Lurssen |
| Entregado | 2004 |
| Arqueo bruto | 7.841 GT |
| Diseño exterior | Jon Bannenberg |
| Diseño interior | Seccombe Design |
| Velocidad máxima | unos 30 nudos |
| Distribución | 82 estancias |
Un gigayate adelantado a su tiempo
Cuando el Rising Sun se entregó en 2004, era uno de los mayores yates del mundo y una señal clara de lo que Lurssen podía construir. Con 138 metros y más de 7.800 GT, trajo una integridad residencial que muy pocos yates habían intentado. Desde entonces ha pasado por propiedades notables sin perder nada de su estatura original. El Rising Sun sigue siendo uno de los grandes yates que definen toda la década de los 2000. Ayudó a fijar la plantilla misma del gigayate residencial que otros seguirían.
La construcción enseñó con claridad la rara capacidad del astillero de combinar gran tamaño con velocidad de verdad. Sus 82 estancias y su distribución en varios niveles fijaron unas expectativas que muchos yates posteriores perseguirían abiertamente. Es un paso importante hacia la era del gigayate que llegó después. Lurssen entregó un barco que dos décadas más tarde sigue defendiéndose con comodidad. Veinte años después, su integridad pura sigue pareciendo notablemente adelantada.
El exterior seguro de Jon Bannenberg
El exterior vino de Jon Bannenberg, uno de los diseñadores de yates más influyentes de toda la edad moderna. Su perfil para el Rising Sun es ancho y seguro, y se escalona a lo largo de varias cubiertas hasta un nivel superior que domina. Las líneas se dibujaron para llevar un volumen real sin perder de algún modo una sensación real de movimiento. Parece decidido y grande desde absolutamente cualquier ángulo. El perfil se ha convertido en uno de los más reconocibles de toda su generación.
Bannenberg planeó amplias cubiertas abiertas para recibir y para las instalaciones deportivas distintivas del yate. Una pista de baloncesto completa en cubierta se diseñó con ingenio para servir también de zona de aterrizaje de helicóptero. El exterior integra todos esos elementos sin perder nunca su compostura de fondo. Es un diseño que ha envejecido a lo largo de veinte años con una dignidad real y duradera. Esas soluciones deportivas siguen siendo poco comunes incluso entre yates mucho más nuevos.
Un gigayate temprano que sigue navegando cerca de los treinta nudos y aloja a un pequeño hotel.
Ochenta y dos estancias de comodidad residencial
El interior de Seccombe Design da al Rising Sun el aire asentado de una gran residencia privada. Contiene 82 estancias repartidas por sus cubiertas, una cifra que habla directamente de lo completa que es la distribución. Entre ellas hay un cine, una bodega, un gimnasio completo y un alojamiento de invitados generoso. El acabado del conjunto es cálido y duradero, a la manera de las mejores casas en tierra. El invitado encuentra la comodidad honda de una gran casa de campo cuidadosamente traducida al mar.
Los espacios de vida se dispusieron con criterio tanto para la vida familiar a lo grande como para recibir a gran escala. Duerme hasta 18 invitados en nueve camarotes, siempre con una tripulación numerosa de apoyo. Las salas de recepción fluyen unas en otras con la naturalidad de una gran casa. Cada espacio de a bordo se construyó pensando en estancias largas y cómodas. La distribución sostiene con la misma gracia los días íntimos en familia y las reuniones mucho más numerosas.
Treinta nudos de cuatro motores
Las prestaciones puras del Rising Sun lo separan con claridad de muchos otros yates de su tamaño. Cuatro motores diésel MTU lo llevan a una velocidad máxima de unos 30 nudos, una cifra genuinamente notable para un yate de desplazamiento de 138 metros. Ese ritmo era muy poco habitual en 2004 y sigue impresionando hoy. Se construyó claramente para cubrir largas distancias deprisa y sin aspavientos. Esa punta de velocidad sigue girando cabezas cada vez que se pone en marcha.
El potente paquete de propulsión se casó con cuidado con la autonomía necesaria para las travesías oceánicas largas. La estabilización y una construcción robusta lo mantienen cómodo y fiable en casi cualquier mar. Sus sistemas se calcularon para la fiabilidad profunda que exige un barco de este tamaño. El Rising Sun todavía puede moverse entre continentes a buen ritmo dos décadas después. Su calidad de construcción le ha permitido envejecer con una gracia notable.
Para el armador que quiere un gran yate probado
El Rising Sun encaja con un armador que valora un yate completo y residencial con prestaciones de verdad. Su escala y sus 82 estancias sostienen con comodidad tanto la vida familiar como el recibir a lo grande. Las instalaciones deportivas y el cine lo hacen especialmente ideal para invitados activos de cualquier edad. Es un yate hecho de lleno para quien quiere prácticamente todo a bordo. Encaja con quien quiere capacidad seria junto a una comodidad honda.
Como uno de los grandes yates más admirados de toda su generación, arrastra una reputación construida con paciencia durante dos décadas. Premia al armador que aprecia por igual el pedigrí y el ritmo. El Rising Sun sigue imponiendo atención de verdad en cada puerto al que entra. Su lugar en la historia amplia de la náutica está ya del todo asegurado. Su posición entre los coleccionistas serios de grandes yates sigue siendo firme.
A Deal Done Over Coffee, A Yacht That Outgrew It
The commission came together with unusual speed for a project of this scale. Jon Bannenberg pitched his concept to Larry Ellison over coffee in London one morning, and the two men are reported to have settled everything in two emails without a lawyer ever being involved, an almost unheard-of pace for a full-custom yacht that would grow to 138 metres. Bannenberg's exposed Z-frame structure, first sketched as an early idea, survived into the finished yacht and separates her tender-launching areas while staying simple enough to build; the raw aluminium finish he originally wanted was value-engineered into a metallic paint job instead. The cinema was set into the accommodation like the stone of an avocado, in a description later used by his son and design successor Dickie Bannenberg, with a corridor arcing gently around it, and the aft cockpit deck doubles as a full basketball court.
Ellison owned Rising Sun until 2006, when David Geffen bought a half share; Geffen took full ownership in 2010 and has kept her ever since, hosting guests who have included Leonardo DiCaprio, Paul McCartney, Bruce Springsteen and Oprah Winfrey. The yacht's highest-profile moment under Geffen was not a happy one: in March 2020, as the Covid-19 pandemic shut down much of the world, he posted a sunset photograph captioned that he was isolated in the Grenadines avoiding the virus, and the backlash was sharp enough that he made his Instagram account private within days. She remains active rather than retired, having been sighted cruising Mallorca and Mexico's Puerto Vallarta in recent seasons.
Motores y sistemas
| Main engines | Four MTU 20V 8000 M90 diesels, 36,000 kW (48,000 hp) combined, on four shafts |
|---|---|
| Speed | reported top speed around 30 knots, unusually fast for a 138-metre displacement yacht |
| Gross tonnage | 7,841 GT across 82 rooms on multiple decks |
| Structure | an exposed Z-frame superstructure, originally intended in raw aluminium and value-engineered into a metallic paint finish, that separates the tender-launching areas |
| What is not published | no confirmed fuel or water tankage, range, or annual running-cost figure exists for a yacht this famous |
Lo que cuentan armadores y tripulaciones
The deal took two emails and no lawyers
Jon Bannenberg pitched his concept to Larry Ellison over coffee in London one morning, and the two men are reported to have settled everything in two emails without a lawyer ever being involved, an unusually fast start for a full-custom yacht that would grow to 138 metres.
Dickie Bannenberg, Boat InternationalEven the owner was surprised by how big she got
The design grew to 138 metres over the course of the build, a scale that reportedly gave Ellison pause before the yacht was finished.
Boat InternationalGeffen has made her a fixture of the A-list social circuit
Guests hosted aboard under David Geffen's ownership have included Leonardo DiCaprio, Paul McCartney, Bruce Springsteen and Oprah Winfrey.
Wikipedia
Lo bueno y lo que conviene vigilar
Puntos fuertes
- Genuinely quick for her sizeA reported 30-knot top speed is fast for a yacht over 130 metres; most vessels this large cruise in the high teens.
- A basketball court instead of another helipadThe aft deck's dedicated court plus 82 rooms of amenity space gives her more to actually do aboard than many larger yachts bother with.
- A design commissioned without the usual bureaucracyAgreed with the designer over coffee and two emails, unusually fast even by the standards of full-custom yachts.
A tener en cuenta
- Basic running numbers are not publishedNo confirmed range, fuel capacity, or annual operating cost has ever been made public for a yacht this size, unusual even by the industry's normally guarded standards.
- The purchase price is genuinely disputedGeffen is reported to have paid around $300 million for Ellison's half in 2010 on top of an earlier half-share bought in 2006, while some press values the whole yacht at $590 million; the two figures do not obviously reconcile and neither owner has confirmed either number.
- A high-profile lockdown misstepIn March 2020 Geffen posted a sunset photo captioned that he was isolated in the Grenadines avoiding the virus while much of the world was under lockdown, and the backlash was sharp enough that he made his Instagram account private within days.
Información práctica
| Build cost (2004) | reportedly around $200 million |
|---|---|
| Ownership | Larry Ellison to 2006; David Geffen bought a half share in 2006 and the remainder in 2010 |
| Purchase price | not confirmed; reported figures range from a $300 million buyout of Ellison's half in 2010 to press valuations of $590 million for the whole yacht |
| Guests and crew | 18 guests in 9 cabins, across 82 rooms in total; crew of 45 |
| Speed | reported top speed around 30 knots |
| Last refit | 2007 |
| What is not published | range, fuel and water tankage, and any current running-cost figure; unusually little is confirmed for a yacht this famous |
Para quién es: Para el armador que quiere un gigayate residencial completo con velocidad de verdad y dos décadas de pedigrí probado.