65M Sunreef Explorer

- Tipo: catamarán superyate explorer (buque insignia)
- LOA: 65 m
- Volumen: unas 1.800 GT
- Alojamiento: siete camarotes dobles de invitados, suite del armador en la cubierta superior
- Tripulación: hasta 22
- Velocidad: unos 14 nudos de crucero, 18 nudos máxima
- Equipamiento: dos piscinas, beach club, grúa retráctil de pórtico para tenders y sumergibles
- Construcción: full custom, construido en Gdansk
El buque insignia de la gama
El 65M Explorer es la cima de la ambición de Sunreef, un catamarán dibujado para ser el mayor multicasco de lujo jamás concebido. Con un volumen de unas 1.800 GT entra en el mundo de los buques. Apunta a armadores que quieren capacidad de expedición y grandeza de superyate en un solo barco. Se sitúa por encima del 50M Explorer como insignia de la gama. Para el armador que quiere el catamarán más capaz de todos, es la cumbre.
El diseño lleva la autonomía propia de un explorer y la eficiencia en travesías largas a una escala que rara vez se ve en un catamarán. La forma de doble casco entrega una estabilidad y un volumen que un monocasco de eslora similar no puede igualar. Se presenta como un concepto insignia, y las primeras infografías muestran toda su ambición. Es Sunreef estirándose hacia lo más alto del mercado. Un armador que encargue el 65M se estaría asegurando un hito real del diseño multicasco.
Diseño y vida en cubierta
El 65M reparte sus zonas de estar en una distribución de varias cubiertas con sitio para recibir a escala de resort. Una piscina de popa de unos seis metros convive con una cubierta de jacuzzi aparte, para tener agua en altura. Un beach club con plataformas abatibles abre el barco al mar. El armador organiza ese enorme exterior para reuniones numerosas y estancias largas. Las dos piscinas dan a los invitados agua a nivel de cubierta y arriba, un lujo raro incluso entre superyates.
La estética lleva la firma moderna de Sunreef a proporciones de buque, con presencia. Una grúa retráctil de pórtico maneja tenders e incluso sumergibles. Los detalles a medida marcan el carácter del yate en sus muchas cubiertas. Todo el exterior está pensado para recibir a lo grande y para explorar en serio. La grúa capaz de mover un sumergible insinúa hasta dónde pretende llegar el 65M y qué puede llevar consigo.
Presentado como el mayor catamarán de lujo jamás diseñado: 1.800 GT, dos piscinas, veintidós tripulantes
Interior y alojamiento
Dentro, el 65M aloja siete camarotes dobles de invitados con una suite del armador en la cubierta superior. El alojamiento para hasta veintidós tripulantes sostiene un servicio profesional completo a escala de buque. El interior se acaba según un encargo a medida, con los materiales que elija el armador. Los grandes ventanales y los volúmenes generosos mantienen los espacios principales luminosos y abiertos al mar. La suite del armador, en la cubierta superior, queda separada de los camarotes de invitados y crea un mundo privado dentro del barco.
Pañoles, tanques y aprovisionamiento están dimensionados para viajes largos y autosuficientes, lejos de donde reponer. Los espacios técnicos y de tripulación se disponen buscando fiabilidad en aguas remotas. El aire acondicionado de bajo consumo con recuperación de calor mantiene a raya la carga técnica. La atmósfera interior es señorial, refinada y construida para el largo plazo. Una tripulación de veintidós significa que el yate puede dar servicio de resort completo hasta en el fin del mundo.
Ingeniería y autonomía
El 65M está concebido para la eficiencia en travesías largas y para una autonomía de explorer a una escala que pocos yates alcanzan. La velocidad de crucero ronda los 14 nudos y la máxima se acerca a los 18 nudos. La recuperación de calor y el aire acondicionado de bajo consumo recortan la carga técnica en travesías largas. La grúa retráctil de pórtico amplía el alcance del yate para tenders y sumergibles. La velocidad de crucero eficiente se elige por autonomía, y permite al yate cubrir distancias enormes entre escalas.
Sunreef fabrica sus estructuras en composite en casa, buscando resistencia con el peso controlado. La plataforma de catamarán aporta la estabilidad y la eficiencia que exigen las travesías largas. Los sistemas redundantes respaldan una exploración segura y autosuficiente. El encargo de ingeniería era llevar el confort de un resort hasta los bordes del mapa. Esa redundancia es lo que permite a un armador meter un barco de este tamaño en aguas remotas con confianza.
El armador al que encaja
El 65M Explorer encaja con el armador que quiere el catamarán más grande y más capaz de todos, con autonomía para explorar cualquier sitio. Recompensa a quien recibe a grupos numerosos y viaja lejos de puerto durante periodos largos. Quien busque un barco memorable, distinto de cualquier superyate monocasco, lo encontrará aquí. Lleva una tripulación profesional completa. Va con el armador cuya ambición es tener el buque insignia de toda una clase de yate.
Además arrastra el prestigio de una insignia de verdad, presentada como el mayor catamarán de lujo diseñado hasta hoy. Las piscinas, el beach club y la grúa capaz de mover un sumergible lo separan del resto. Para el armador preparado para un auténtico barco de expedición, el 65M llega arriba del todo. La vida a bordo es señorial, capaz y libre de moverse. Encargarlo sería tener un pedazo de la historia del yachting tanto como un medio para viajar.
Para quién es: Armadores que quieren un catamarán de expedición insignia a escala de buque real, con capacidad de recibir como en un resort y autonomía para moverse a cualquier parte.