Sunreef 70 Eco

- Tipo: catamarán de vela solar eléctrico
- LOA: 21,4 m (70 ft 3 in)
- Manga: 10,8 m
- Calado: 2,5 m
- Solar: unos 143 m2 integrados en cascos, superestructura, mástil y botavara
- Alojamiento: hasta 10 invitados en 3 a 5 camarotes, tripulación de hasta 3
- Propulsión: transmisión Eco solar eléctrica de Sunreef (versión diésel disponible)
- Construcción: full custom, construido en Gdansk
El corazón de la gama de vela
El 70 se ha convertido en el catamarán de vela con la firma de Sunreef, el tamaño en el que las ideas del astillero encajan de la forma más completa. Ofrece volumen para el pasaje entero del armador y para la tripulación sin dejar de ser manejable en travesías largas. Por encima quedan el 80 y el 100, por debajo el 60 y el 50. Muchos armadores encuentran en el 70 el punto dulce de espacio, autonomía y coste de explotación. Es el barco que hizo conocido a Sunreef entre los navegantes que quieren una casa a flote.
Cada 70 es a medida, y la versión Eco solar eléctrica es la que define hoy al modelo. El yate aloja hasta diez invitados en tres a cinco camarotes con baño propio, además de alojamiento para hasta tres tripulantes. Esa flexibilidad permite al armador configurar el barco para la familia, para el charter o para navegar en privado de forma prolongada. La calidad de construcción es de nivel superyate en todos los detalles. No hay dos 70 iguales, porque cada uno se dibuja en torno a la forma en que su armador piensa usar el mar.
Diseño y vida al aire libre
En el agua, el 70 se lee como Sunreef puro, ancho y bajo, con un flybridge que se convierte en el corazón social del yate. La plataforma de popa pliega la cubierta hasta el mar para el baño, el buceo y los juguetes. Las bañeras de proa y de popa dan a los invitados espacios con sombra y al descubierto entre los que moverse según avanza el sol. El armador adapta los solárium, la barra y el comedor a su propio ritmo del día. El flybridge por sí solo puede acoger a todo el pasaje para una comida larga al sol.
La manga de 10,8 metros entrega una extensión de cubierta que un monocasco de eslora parecida no puede rozar. La pintura, la teca y los detalles a medida permiten al armador fijar el carácter del exterior. El calado es de unos modestos 2,5 metros, lo que abre fondeaderos poco profundos que dejan atrás a las multitudes. Todo el yate está diseñado para sacar la vida al agua. Ese calado corto es un lujo silencioso, porque pone al alcance las mejores calas y playas.
El catamarán de vela definitivo de Sunreef, silencioso al fondeo sobre 143 metros cuadrados de solar
Interior y oficio
Bajo cubierta, el 70 ofrece los volúmenes a toda manga que hacen de los catamaranes unas casas a flote tan agradecidas. La suite del armador puede ocupar todo el ancho de un casco o extenderse por la caseta de proa para ganar vistas panorámicas. Los ebanistas de Sunreef trabajan con chapas nobles, piedra natural, cuero y tejidos a medida según el gusto del armador. El salón se sitúa en la luz, con unos ventanales que mantienen el horizonte presente. La opción del armador a proa da en particular un dormitorio con una vista que pocas casas en tierra pueden igualar.
La estiba, los tanques y los sistemas están pensados para meses lejos de un astillero. La cocina puede colocarse para una tripulación profesional o para un armador que se implique. La climatización está diseñada para trabajar dentro del presupuesto energético Eco. El resultado es un yate que se siente como una casa pensada con cualquier estado de la mar. Quien pase semanas de verdad a bordo nota cómo el volumen hace que las estancias largas transcurran sin prisa.
La ingeniería Eco
El 70 Eco lleva el sistema solar propio de Sunreef, con paneles integrados en los cascos, la superestructura, el mástil y la botavara, que cubren unos 143 metros cuadrados. Esa superficie alimenta un banco de baterías que mueve la propulsión eléctrica y la carga hotelera. A vela es el aparejo el que empuja, y el sol mantiene los bancos llenos. Al fondeo el yate funciona en silencio, sin generador y sin emisiones locales. Esa noche silenciosa en el fondeadero es la experiencia de la que más habla el armador.
La integración de los paneles en la estructura es la parte inteligente, porque añade superficie solar sin atornillar campos sobre la cubierta. Sunreef fabrica la plataforma de composite en casa para lograr la rigidez que exige un aparejo así. Quien quiera propulsión convencional puede seguir pidiendo una versión diésel. En cualquier caso, el ADN velero es el mismo casco marinero. La tecnología está probada en toda la flota, de modo que el comprador elige madurez y no un primer intento.
El armador al que encaja
El 70 Eco encaja con el armador que quiere un solo yate que lo haga todo, del verano en familia a la travesía oceánica. Recompensa a quien piensa pasar semanas de verdad a bordo y valora el silencio al fondeo por encima de todo. Quien se sienta atraído por un yate solar eléctrico que además navegue con fuerza encontrará aquí su barco. Lleva tripulación con comodidad sin sentirse como un hotel flotante. Para muchos armadores es todo el sentido de Sunreef en un paquete único y manejable.
También es un activo de charter probado para el armador que quiere que el yate gane dinero mientras él está en tierra. La mezcla de autonomía, confort y credenciales verdes viaja bien por lo más alto del mercado. Para muchos, el 70 es el Sunreef que se imaginan al imaginar la marca. La vida a bordo es generosa, silenciosa y libre del muelle. La fuerte demanda de charter da además al armador una vía clara para compensar el coste de un yate grande a medida.
Para quién es: Armadores que quieren un único catamarán de vela solar eléctrico y marinero para todo, del verano en familia a la travesía oceánica.