Calypso, un Amels de 62 m, baja a EUR 29,5 millones desde los EUR 40 millones de 2023

La bajada, y la anterior
El 22 de julio el precio pedido por el Amels Calypso de 62 metros pasó de EUR 35.900.000 a EUR 29.500.000, una rebaja de EUR 6,4 millones. El mandato central es de Y.CO y el broker encargado de la venta es Jonathan Zwaans. El mismo barco pedía EUR 40 millones cuando se puso en el mercado en septiembre de 2023, de modo que el precio publicado ha caído EUR 10,5 millones, algo más de una cuarta parte, en menos de tres años.
El estado del barco no ha empeorado en ese tiempo. Antes del anuncio de 2023 había pasado el reconocimiento de clase de los 20 años y un repintado, y en 2023 volvió a entrar en refit. Es una distancia de precio, no de estado, y es la clase de cifra a la que recurre un armador cuando fija el precio de reserva de su propio barco.
Qué se compra hoy con EUR 29,5 millones a 62 metros
Amels entregó el Calypso en 2003 con el nombre de Solemar, con líneas exteriores e interiores de Michael Leach y arquitectura naval del propio astillero. Mide 61,5 metros y 1.149 toneladas de arqueo bruto, tiene plazas para 18 invitados en siete camarotes y aloja a 15 tripulantes. La pieza central es una suite del armador a manga completa repartida en dos cubiertas, una distribución que en obra nueva no se encuentra sin subir bastante por encima de los 70 metros.
Dos diésel Caterpillar de unos 2.600 CV cada uno dan 18 nudos de punta y en torno a 14,5 nudos de crucero. Entró en refit en 2017 y otra vez en 2023, y el trabajo de 2017 quedó nominado al Best Refit de los premios de la International Superyacht Society. Dos pasos por astillero los ha pagado ya otro, y eso se descuenta del precio.


La lectura para quien tiene un 60 metros de veinte años
La franja de las grandes unidades del mercado de brokerage lleva un año movido, pero buena parte del movimiento está en los barcos recientes. Un casco de 2003 compite con acero casi nuevo: el Alchemist de 62 metros de Sanlorenzo, entregado en 2022, se anunciaba en julio en EUR 64 millones, y el Lemon Tree de 61,5 metros, de 2021, llegó a Burgess ese mismo mes por EUR 62 millones. Un año de construcción 2003 tiene que abrir una horquilla lo bastante amplia para que un comprador la acepte.
La parte útil son las cuentas. El volumen, una buena suite del armador y un historial de refits documentado sostienen el valor, pero a la vista de este caso un casco de 2003 a 60 metros tiene que quedarse hoy alrededor de una cuarta parte por debajo de un precio pedido de 2023. Y quien mueve primero fija además la referencia para todos los que se anuncien detrás.