El Atlantique de 38 metros de Columbus se queda en 299 GT, todo de aluminio

Treinta y ocho metros construidos ligeros, en aluminio
La Principessa Capricciosa es el cuarto yate de la línea Atlantique y el más pequeño, dentro de una gama que llega hasta los 65 metros. Columbus, la marca custom de Palumbo Superyachts en Savona, construyó casco y superestructura en aluminio y la entregó en junio de 2026. Dos MAN de 2.000 CV le dan una velocidad de crucero cómoda, algo por debajo de los 20 nudos.
Para un comprador, la cifra que cuenta es la de 299 GT. Quedarse por debajo de las 300 toneladas apunta a una construcción ligera y mantiene el consumo, el número de tripulantes y la carga normativa más cerca de los de un yate más pequeño de lo que el volumen interior haría suponer.
Hot Lab firma tanto el interior como el exterior
Lo que el astillero enseña antes de los salones es el interior, dibujado por el estudio milanés Hot Lab, que también dio forma a las líneas exteriores. El perfil toma prestado de los veleros clásicos, con una superestructura baja y limpia en lugar de las cubiertas apiladas habituales en esta eslora.
La suite del propietario ocupa la cubierta principal, con cuatro camarotes debajo, hasta doce invitados en total, mientras que seis tripulantes y el capitán se alojan a proa en la cubierta inferior. Como un solo estudio controla el conjunto del diseño, el barco se lee como una única idea y no como un casco al que se le ha añadido un interior aparte.


Lo que le espera en Cannes y en Mónaco
La Principessa Capricciosa hará su estreno público en el Cannes Yachting Festival en septiembre de 2026 y pasará después al Monaco Yacht Show. Los dos salones son los escaparates del custom por debajo de los 40 metros, un terreno en el que Columbus pelea contra los astilleros de serie que ofrecen, a igual eslora, un producto más estandarizado.
Para un comprador que estudia un 38 metros, el argumento es un yate custom de aluminio que sobre el papel se comporta como uno mayor, pero que cuesta como uno menor de mantener. Queda por ver si la cuenta aguanta frente a un 40 metros de serie, más pesado: es la pregunta que responderán los salones.