Marina Ibiza

- Ubicación: Paseo Juan Carlos I, lado de Botafoch del Port d'Eivissa, Ibiza, Islas Baleares
- Operador: parte del IPM Group y del IMG Marine Group
- Amarres: 425
- Eslora máxima: 110 m con hasta 10,5 m de calado en los amarres exteriores, aunque la propia página de amarres de la marina habla de una flota de 8 a 95 m
- No confundir con: Marina Botafoch, 428 amarres hasta unos 30 m con 3 o 4 m de calado, y con IGY Ibiza Marina, en el Contramuelle, 27 amarres de 20 a 150 m con 8,5 m de calado
- Peligro en la aproximación: los Islotes Llado, sin luz, a unas 2 millas al noreste de la Isla Grossa, en el sector oscurecido del faro de Botafoc
- Bandas de temporada: baja de enero a abril y de noviembre a diciembre, media en mayo, junio, septiembre y octubre, alta en julio y agosto
- Coste, guía del sector de 2026: unos EUR 2.800 al día para yates de hasta 60 m en el pico de la temporada alta de Ibiza
- Comparación de coste, 2026: las tarifas de agosto de Ibiza están entre un 6 y un 9 por ciento por encima de Mallorca a igualdad de eslora
- Fondeo: posidonia protegida por el Decreto balear 25/2018, zonas rojas y amarillas de la carta cerradas, unas 20 embarcaciones de vigilancia
- Certificaciones: Blue Star Marina de cinco estrellas, Bandera Azul, ISO 9001, 14001 y 45001 con EMAS
- Aeropuerto: Ibiza, a unos 7 km del puerto, de 15 a 20 minutos por carretera
La aproximación y el tráfico
Al Port d'Eivissa se entra pasado el faro de Botafoc, que se levanta en el islote del extremo del muelle que da nombre al barrio. La aproximación es profunda y limpia en la línea directa desde el sur y el este. Bajando desde el noreste hay un peligro real, los Islotes Llado, sin luz, unas dos millas al noreste de la Isla Grossa, que quedan en el sector oscurecido del faro de Botafoc y han pillado a más de una llegada nocturna.
El verdadero problema de navegación es la congestión. La bocana del puerto de Ibiza es el trozo de agua con más tráfico de Baleares, con los ferris rápidos de Formentera, las líneas de Barcelona, Denia, Valencia y Palma, las escalas de cruceros, el tráfico de la marina y los tenders cruzándose todos por el mismo embudo. Las salidas de ferri llegan a unas dos docenas al día en temporada. Con poniente o noroeste la bahía de fuera se pone incómoda y la aproximación conviene hacerla con espacio de sobra para mirar la mar de fondo y el tráfico antes de comprometerse.
Qué tiene la marina, y qué no es
Marina Ibiza ocupa el Paseo Juan Carlos I, en el lado de Botafoch, bajo Talamanca y justo enfrente del casco antiguo. Sus cifras de cabecera son 425 amarres para yates de hasta 110 metros de eslora total con 10,5 metros de calado, lo que la sitúa entre las marinas más capaces de España. La propia página de amarres de la marina describe una flota de entre 8 y 95 metros, así que la cifra de 110 metros vale para las posiciones exteriores y no para la marina en general.
En Ibiza se confunden tres nombres y a un armador le conviene tenerlos separados. Marina Botafoch, al lado, tiene 428 amarres pero se queda en unos 30 metros con solo tres o cuatro metros de calado. IGY Ibiza Marina es una operación distinta, en el Contramuelle del puerto comercial, con 27 amarres para superyates de 20 a 150 metros con 8,5 metros de calado. Marina Ibiza es la de la milla de oro, con las tiendas y la vida nocturna incorporadas.

El lujo de verdad de Ibiza era poder fondear en cualquier sitio, y las normas de la posidonia se lo han llevado.
La realidad del amarre en temporada
El amarre es de popa al muelle con asistencia a la llegada, y la marina divide sus pantalanes en dos caracteres. Algunos quedan apartados del bullicio y son de verdad tranquilos. Otros están en medio de las boutiques y los restaurantes, que es lo que quieren bastantes invitados y lo que no quieren bastantes armadores.
La limitación en julio y agosto es la disponibilidad para yates grandes. Ibiza es un destino de mucha demanda en la franja de 50 a 60 metros con un inventario estrecho en toda la isla, y los comentarios de mercado para 2026 sitúan las tarifas de agosto de la isla varios puntos porcentuales por encima de las de Mallorca a igualdad de eslora justamente por eso. El armador que quiera amarre en la punta lo reserva en invierno. En mayo, junio, septiembre y octubre hay sitio sin complicaciones.

Cómo se consigue un amarre y cómo se divide el año
Los amarres se contratan directamente con la marina en régimen de tránsito, de temporada o anual, y las bandas de tarifa se publican por adelantado. La temporada baja va de enero a abril más noviembre y diciembre. La media son mayo, junio, septiembre y octubre. La alta son julio y agosto. El escalón entre la media y la alta es la cifra que decide el presupuesto de verano de un armador.
La confirmación no se da por teléfono. La marina exige la matrícula del yate, su póliza de seguro, los documentos de identidad de la tripulación y una declaración de entrada presentada antes de llegar, cosa que conviene saber si el yate ha cambiado hace poco de pabellón o de aseguradora. Aquí los amarres no se venden como concesiones al modo de las posiciones de Antibes o de Ventimiglia, así que el armador es un arrendatario con contrato renovable.
Lo que cuesta y sobre qué se fija el precio
El precio va por eslora y por banda de temporada, con la posición en el pantalán como factor secundario. Ibiza está en el tramo alto del Mediterráneo sin llegar a los niveles de Porto Cervo o de Mónaco. Las guías del sector para 2026 describen una tarifa de unos EUR 2.800 al día para yates de hasta 60 metros en el pico de la temporada alta en el mercado de Ibiza, y sitúan los precios de agosto de la isla entre un 6 y un 9 por ciento por encima de Mallorca a igualdad de eslora.
Esas cifras son orientativas y están fechadas en 2026, y el amarre es la partida más pequeña de una semana en Ibiza. Los consumos mínimos de mesa en los beach clubs y en los locales dentro de los que está la propia marina se van muy por encima del coste del amarre, y el aprovisionamiento en una isla que importa casi todo tiene el precio que cabe esperar. El combustible se toma en el amarre con los impuestos españoles pagados si el yate es de uso privado.
Energía, combustible, residuos y quién lleva el sitio
La marina forma parte del IPM Group y del IMG Marine Group, que explota una cartera de marinas mediterráneas. En el recinto hay estación de combustible con suministro al costado para superyates, bombeo de aguas negras y grises, equipo de mantenimiento, lanzadera para invitados y seguridad y conserjería 24 horas. El agua y la corriente llegan a los pantalanes y van contadas.
La marina tiene la certificación Blue Star Marina de cinco estrellas, Bandera Azul, e ISO 9001, 14001 y 45001 con registro EMAS, lo que para un armador significa sobre todo que los procedimientos de residuos y ambientales están auditados y se aplican. Lo que Ibiza no tiene es capacidad técnica pesada. Cualquier cosa que pase de la atención de rutina se va a Palma, que es una travesía cómoda de una noche o unas horas en un barco rápido.
Dónde se puede fondear y dónde no
Este es el dato que cambia la forma de usar Baleares con un yate. La pradera de Posidonia oceanica está protegida en todas las islas por el Decreto 25/2018, y dar fondo o dejar caer cadena encima está prohibido. Las cartas oficiales marcan zonas rojas sobre las praderas existentes y zonas amarillas donde la planta se está regenerando, y en las dos está cerrado el fondeo. La norma alcanza justamente a esas manchas de aspecto arenoso alrededor de Ibiza y Formentera que los yates llevan décadas usando.
La vigilancia es real y cada vez más dura. El servicio balear de vigilancia de la posidonia tiene una flota de unas veinte embarcaciones repartidas entre Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera y ha hecho bastante más de cien mil inspecciones, con infracciones en el 6,4 por ciento de los barcos revisados. Las multas son importantes, los yates infractores se nombran públicamente en redes sociales y los peores casos tienen recorrido penal. En las zonas reguladas fuera de los límites de puerto funciona un servicio de boyas del 1 de junio al 30 de septiembre, y se paga.
En tierra, el aeropuerto y una semana en familia
El aeropuerto de Ibiza está a unos siete kilómetros del puerto, quince o veinte minutos por carretera, con manejo de aviación privada y conexiones europeas muy densas durante el verano. Dalt Vila, el recinto amurallado declarado por la UNESCO, queda a un trayecto corto en tender o a diez minutos en coche, y los beach clubs, restaurantes y locales de la isla están a media hora en coche. Formentera está a una travesía corta hacia el sur y le da a una familia el agua más clara del Mediterráneo.
Más allá de la vida nocturna, la isla ofrece a una familia las calas de la costa norte, a cosa de una hora en yate desde el puerto, y una serie de buenos hoteles y restaurantes de interior que no tienen nada que ver con el ambiente de discoteca. Mallorca queda a una travesía cómoda al este para quien quiera cambiar de isla. Lo que Ibiza no ofrece es mucho que hacer con mal tiempo, y es lo bastante pequeña como para que a una quincena en tierra se le acaben las ideas antes que los días.
El inconveniente sincero
La marina está dentro de una zona de ocio nocturno y el ruido llega a los amarres durante toda la temporada. La ola de los ferris y de las embarcaciones rápidas trabaja el puerto todo el día y los barcos se mueven en sus cabos. Los precios de agosto son agresivos y el inventario de la isla en la franja de 50 a 60 metros es de verdad estrecho, así que decidir tarde significa fondeadero. En la isla no hay capacidad técnica pesada, y todo lo que pase de la atención de rutina obliga a una escapada a Palma.
El cambio de fondo es que la libertad de fondeo, que era el lujo real de Ibiza, se ha restringido. Los armadores deberían además asesorarse sobre el impuesto de matriculación español antes de basar aquí un yate, porque España grava un 12 por ciento y la exención por uso exclusivo en charter se ha limitado históricamente a los barcos de menos de 15 metros, con una reforma propuesta para bajar ese umbral que todavía no está cerrada. Que un yate con pabellón extranjero llegue a ser sujeto pasivo depende de la residencia y de dónde esté basado el barco, así que es una pregunta para un abogado marítimo español antes de que empiece la temporada.
Para quién es: El armador cuyo verano son las Baleares y que quiere el barco dentro de la vida social de la isla, no fondeado enfrente.