Riva 66' Ribelle

- LOA: 20,67 m
- Manga: 5,29 m
- Motores: 2 x MAN V12, 1.550 hp
- Velocidad máxima: aprox. 37 nudos
- Crucero: aprox. 33 nudos
- Camarotes: 2 dobles para dos parejas
- Destacado: techo solar eléctrico corredizo sobre el puesto de gobierno
- Diseño: Officina Italiana Design con Ferretti Group Engineering
El rebelde de la gama
El Ribelle ocupa su sitio en la familia sportfly de Riva como sport coupé puro, con algo más de veinte metros de eslora y construido para el armador que quiere prestaciones con un hardtop sobre la cabeza. Su nombre significa rebelde, y el barco lo cumple con un perfil agresivo y pegado al agua que no se parece a nada más de la flota. Se sitúa por debajo de los mayores Perseo y Bahamas como el coupé compacto de la gama. Es el Riva para quien gobierna primero y recibe después.
Officina Italiana Design dio al Ribelle una forma con guiños al diseño del automóvil, con una línea de techo coupé de tipo fastback y un techo solar corredizo que abre al cielo el puesto de gobierno. Fue de los barcos que definieron el lenguaje moderno de la marca cuando llegó. La arquitectura naval y los sistemas salieron del departamento de ingeniería de Ferretti Group. El resultado es un coupé con alma de runabout y el alcance de un crucero.
Líneas de superdeportivo sobre el agua
Desde el pantalán el Ribelle parece rápido parado, con su proa larga y el techo coupé esculpido cayendo hacia un francobordo bajo. Los grandes ventanales de casco y un parabrisas envolvente dan al perfil una postura tensa y decidida. El techo solar eléctrico se desliza hacia atrás para inundar de luz y aire el puesto de gobierno, y difumina la frontera entre barco abierto y coupé. Los detalles son puro Riva, del metal pulido a la ebanistería trabajada a mano.
A popa, una plataforma de playa se abate para acercar a los bañistas a la línea de flotación y ampliar el espacio habitable. La bañera queda abierta al cielo detrás del coupé, con solárium y asientos para las tardes perezosas al fondear. La cubierta de proa suma otra zona de estar para los invitados que buscan el sol. Cada línea empuja la mirada hacia la velocidad sin renunciar al confort que espera una pareja que navega.
Un superdeportivo para el mar: abrigo de coupé y estética rebelde que una pareja puede llevar sola.
Un camarote coupé para dos parejas
Bajo cubierta el Ribelle ofrece alojamiento para dos parejas, normalmente un camarote del armador a proa y un camarote doble de invitados, cada uno con su propia comodidad. El espacio es íntimo y está bellamente acabado, pensado para las noches fuera entre jornadas largas en el agua. El acristalamiento del casco mete luz natural y mantiene claros los camarotes. Es abrigo suficiente para una navegación costera sin pretender ser un flybridge.
El interior lleva la paleta que firma a la marca, de caoba, cuero y acero pulido. Una cocina y una zona de salón resuelven la parte práctica de navegar con un grupo pequeño. La distribución mantiene reservado el espacio de los armadores y cómodo el camarote de invitados. Abajo, el Ribelle se siente como un gran turismo hecho para que su gente descanse entre travesías rápidas.
Ritmo MAN V12 y temple de coupé
Al Ribelle lo mueven dos diésel MAN V12 de 1.550 hp por banda, que le dan un ritmo real de barco deportivo. Navega en torno a 33 nudos y alcanza cerca de 37, suficiente para que una travesía se convierta en un acontecimiento. El casco está afinado para un comportamiento afilado y participativo que recompensa al armador al que le gusta gobernar. Con una flotación cercana a los diecisiete metros se asienta en un planeo seguro.
La arquitectura naval salió del departamento de ingeniería de Ferretti Group, que llevó sistemas modernos y un puesto de gobierno centrado en quien conduce. El techo coupé y el centro de gravedad bajo ayudan a que el barco se sienta asentado en las viradas. La autonomía encaja con los saltos costeros rápidos para los que se construyó el Ribelle. Es un barco que convierte el trayecto en lo mejor del día.
Para quién es
El 66' Ribelle conviene al armador que gobierna, un comprador que quiere estética de superdeportivo y abrigo de coupé en un barco que una pareja puede llevar sin tripulación completa. Recompensa a quien valora la velocidad y el estilo por encima del número puro de camarotes, y a quien ama el teatro de llegar en el yate de aspecto más rápido de la bahía. Es un barco natural para la Riviera y para las islas.
Encaja menos con el armador que necesita varios camarotes o un puesto de gobierno elevado en flybridge, porque su foco es conducir y la estética. Para navegar la costa rápido y con glamour con dos parejas a bordo, es difícil de batir. Como rebelde de la gama, lleva un carácter propio.
Para quién es: Quien es armador y piloto de corazón y quiere estética de superdeportivo y abrigo de coupé en un Riva rápido y glamuroso que una pareja pueda llevar sin una tripulación grande.