No Stress

- LOA: 49,9 metros
- Año de entrega: 2023
- Constructor: Rossinavi, Viareggio
- Diseño exterior e interior: Enrico Gobbi, Team for Design
- Programa: primera entrega dentro de la iniciativa híbrida BluE
- Propulsión: dos diésel MTU 16V 2000 M96L más dos motores eléctricos y paquete de baterías
- Gestión de energía: una inteligencia de a bordo vigila el consumo en modo eléctrico
- Construcción: casco de desplazamiento rápido, todo de aluminio
El primer yate BluE
El No Stress se entregó desde Viareggio en el otoño de 2023 como estreno de la iniciativa BluE de Rossinavi. BluE reúne el trabajo del astillero en una marcha más limpia y silenciosa dentro de un programa definido para armadores que quieren una huella más ligera. Como primera entrega, tiene un peso real en la historia reciente de la marca. Marca el punto en que el pensamiento verde de Rossinavi pasó del concepto al yate botado. Su botadura convirtió una ambición declarada en un yate que navega.
El encargo llegó de un armador privado que pidió al astillero y al estudio de Gobbi combinar sostenibilidad con lujo de verdad. El resultado es un yate deportivo todo de aluminio con un encargo ambiental serio detrás. Se sitúa en la vanguardia de hacia dónde va Rossinavi. Para un armador con la mirada adelante es un yate con sentido, tanto para haberlo encargado como para poseerlo. Su encargo fijó una plantilla que seguirán los híbridos posteriores del astillero.
Un perfil deportivo de Gobbi
Enrico Gobbi y Team for Design dieron al No Stress un exterior afilado y deportivo en el idioma contemporáneo de aluminio del astillero. Las grandes aberturas en el casco y en la superestructura disuelven la frontera entre dentro y fuera. El acristalamiento continuo de suelo a techo deja entrar el mar en el yate desde casi cualquier ángulo. El perfil es moderno y limpio, y lleva la energía de diseño por la que se conoce al estudio. La transparencia del diseño es su rasgo más llamativo.
Los espacios de cubierta se planearon para aprovechar al máximo esa conexión con el agua. Las estancias al aire libre fluyen hacia el interior, de modo que los invitados nunca están lejos de la vista. Gobbi trató la luz y la transparencia como los materiales que definen el diseño. Resulta abierto y aireado pese a su postura deportiva. Los invitados se quedan cerca del agua donde quiera que se instalen a bordo.
El primer híbrido BluE de Rossinavi, un 50 metros capaz de pasar sus fondeos en un silencio casi total.
Una vida llena de luz
Dentro, el mismo estudio entregó unos volúmenes amplios que se mezclan de forma orgánica con las zonas exteriores. El armador pidió unos interiores donde se pudiera disfrutar del panorama desde cada espacio en navegación, y el acristalamiento entrega exactamente eso. El ambiente es luminoso y contemporáneo, con el mar siempre presente en la sala. Es una lectura moderna e informal de la vida sobre el agua. El acristalamiento disuelve la línea entre el salón y el mar de fuera.
La distribución sostiene tanto el recibir animado como el tiempo tranquilo en familia, con un retiro privado para el armador. Los materiales y el detalle cumplen el alto estándar que se espera de un Rossinavi enteramente a medida. El interior se siente de su momento, diseñado para armadores que viven de forma informal sobre el agua. La luz hace buena parte de la decoración. Las superficies claras rebotan la luz natural hasta el fondo del yate.
Diésel y eléctrico en armonía
El No Stress lleva un sistema de doble potencia, que empareja dos diésel MTU 16V 2000 M96L con dos motores eléctricos. Los motores eléctricos beben tanto de los generadores como de un paquete de baterías dedicado, lo que le da una capacidad híbrida de verdad. En modo eléctrico, una inteligencia de a bordo vigila y gestiona el consumo para sacar el máximo partido a la energía almacenada. Puede funcionar en silencio en el fondeo y en travesías suaves con los diésel parados. Puede quedarse callado en una cala con los diésel completamente apagados.
Ese es el corazón de la promesa BluE, una operación más limpia y silenciosa sin sacrificar la sensación de un yate deportivo de verdad. El casco de desplazamiento rápido, todo de aluminio, lo mantiene ligero y eficiente en toda la gama de velocidades. El armador gana flexibilidad, de las tardes silenciosas en una cala a las carreras más vivas cuando el plan pide ritmo. El sistema apunta a cómo ve el astillero el futuro cercano de la náutica. El banco de baterías convierte una tarde tranquila en el fondeo en la norma.
A quién le encaja
El No Stress encaja con un armador que quiere un yate moderno que se tome en serio la eficiencia y el silencio sin renunciar a las prestaciones ni al estilo. Atrae a quien valora las noches silenciosas en el fondeo y una conciencia más limpia junto a un lujo de verdad. Su acristalamiento de pared a pared encaja con un armador que quiere el mar en la sala en todo momento. Es un yate para la forma en que muchos armadores quieren navegar hoy. La manera informal y de bajo impacto de navegar encaja con cómo viven hoy a flote muchos armadores.
Como primera entrega BluE, ocupa además un lugar en la historia de Rossinavi al que se referirán los híbridos posteriores. Esa procedencia importa a un comprador que quiere llegar pronto a un cambio con sentido. Combina un diseño fuerte, un interior fresco y una ingeniería con la mirada adelante en un solo casco. Para un armador progresista es un yate fácil de enseñar con orgullo. Llegar pronto a un cambio real tiene su propio valor.
Para quién es: Un armador con la mirada adelante que quiere una marcha híbrida y casi silenciosa y un interior lleno de luz en un yate deportivo de 50 metros.