Wajer

- Categoría: day boats rápidos y tenders grandes
- Sede: Frisia, Países Bajos, con astilleros en Heeg y en Lemmer
- Historia: unos treinta años construyendo a lo largo de dos generaciones de la misma familia
- Escala: más de 350 personas en plantilla, con diseño, construcción, comercial y servicio dentro de casa
- Gama: Wajer 38, 44 y 55, cada uno en versión estándar, hardtop o S, más el Wajer 77
- Wajer 38: 11,83 m, 3,75 m de manga, 0,90 m de calado, 8,4 toneladas a media carga, 46 nudos de máxima con la opción IPS mayor
- Wajer 44: 13,10 m, 4,00 m de manga, 12,7 toneladas, 38 nudos de máxima, 300 millas náuticas de autonomía
- Wajer 55: 16,80 m, 4,65 m de manga, 20,9 toneladas, tres Volvo Penta D6 IPS600 de 440 hp, 390 millas náuticas de autonomía
- Wajer 77: 23,45 m, 5,80 m de manga, 51 toneladas, tres Volvo Penta IPS 1200 D13 de 900 hp, crucero de 25 nudos
- Autonomía: de 250 a 390 millas náuticas según el modelo
- Servicio: cinco centros Wajer Care en Ámsterdam, Saint-Tropez, Ibiza, Mallorca y Miami
- Precios: no publicados
Un astillero frisón que siguió en familia
Wajer lleva unos treinta años construyendo barcos en Frisia a lo largo de dos generaciones de la misma familia, en una provincia del norte de los Países Bajos con una larga tradición de construcción naval. La empresa gestiona hoy tres instalaciones, la Wajer Boathouse y Wajer Yachts en Heeg y Wajer Super Yachts en Lemmer, con más de 350 personas empleadas directamente. El diseño, la construcción, la venta y el servicio se mantienen todos dentro de casa.
El linaje va de la Captain's Launch original a la gama actual, pasando por los Wajer 34 y 37. Lo que cambió por el camino fue la ambición. Una launch es un barco de puerto. El 77 actual es un yate de 51 toneladas con tres suites, y la empresa lo vende y lo atiende en dos continentes. La propiedad familiar ha aguantado esa transición.
La gama del 38 al 77
Cuatro cascos, ofrecidos en nueve configuraciones. El 38 mide 11,83 m de eslora y 3,75 m de manga, cala 0,90 m y pesa 8,4 toneladas a media carga, con dos Volvo Penta IPS 400 de 300 hp y una opción IPS 650 que sube la máxima a 46 nudos. El 44 son 13,10 m y 12,7 toneladas con unidades IPS 500 de 380 hp. Cada casco se ofrece en versión estándar, hardtop y S.
El 55 son 16,80 m y 20,9 toneladas con tres Volvo Penta D6 IPS600 de 440 hp, con crucero a 28 nudos y máxima de 38. El 77 es un barco de otro orden, con 23,45 m, 5,80 m de manga y 51 toneladas, movido por tres unidades IPS 1200 D13 de 900 hp para un crucero de 25 nudos. Duerme a seis en tres suites y lleva su propio tender a chorro Williams 325.

Ocho toneladas y media de day boat que ninguna grúa de yate va a izar jamás.
Qué significan de verdad las cifras
Dos cifras importan más que las velocidades máximas. La primera es el calado. Un Wajer 38 cala 0,90 m y un 44 cala 1,10 m, lo que abre los fondeaderos someros de Baleares, de las Bahamas y de las islas croatas a los que no llega un barco de más calado. La segunda es la velocidad de crucero. Los cuatro cascos se asientan entre 25 y 28 nudos, y esa es la velocidad a la que el barco va cómodo y a la que las cifras de consumo cuadran.
Las máximas son reales y dependen de la opción de motorización elegida. Un 38 con el paquete IPS mayor verá 46 nudos y un 77 verá 37. Las transmisiones pod Volvo Penta IPS son el hilo común, lo que aporta maniobra con joystick y una red de servicio que llega a todas las marinas que un armador va a usar. Significa también que las transmisiones son un elemento de especialista cuando algo va mal.
La autonomía, y el límite que impone
La autonomía publicada va de 250 millas náuticas en el 38 a 390 en el 55, con el 44 en 300 y el 77 en 350. Son cifras de day boat. Un Wajer llevará al armador de Saint-Tropez a Portofino y de vuelta con combustible de sobra, y no va a cruzar un mar sin planificación. Quien se imagine haciendo travesías debería releer las cifras de autonomía antes de encargar.
En la práctica, la autonomía condiciona cómo se usan estos barcos. Viven en una sola zona de navegación durante una temporada, con base en una marina o junto a un yate mayor, y hacen salidas de un día. Wajer transporta barcos entre sus propios centros para los armadores que se mueven con las estaciones, lo que es un reconocimiento tácito de que el barco no siempre se va a entregar a sí mismo.
Como segundo barco de un armador de superyate
La razón más habitual por la que un armador compra uno es que el yate está en otra parte. Un 38 o un 44 se queda en una marina base y está disponible un sábado sin tripulación, sin plan de travesía y sin dos semanas de preaviso. En un yate grande funciona además como chase boat, llevando invitados a tierra y de vuelta a 28 nudos y cubriendo distancias que el tender del barco no puede.
Lo que no va a ser es un tender de garaje. Con 8,4 toneladas, el 38 queda muy por encima de cualquier grúa de yate, y el 44, con 12,7 toneladas, queda por encima de casi todas. Un Wajer viaja por sus propios medios, en un barco sombra o en un mercante. El armador que quiera un barco de este tamaño junto a un yate está comprando a la vez un amarre y un montaje logístico.
Wajer Care y los cinco centros
El negocio de servicio es la parte de Wajer que otros constructores no tienen. Cinco centros en Ámsterdam, Saint-Tropez, Ibiza, Mallorca y Miami dan mantenimiento y soporte técnico, con lo que la empresa llama flying doctors para los problemas fuera de esos sitios y una respuesta declarada de 24 horas. El almacenaje de invierno, la limpieza a fondo, el trabajo de motores, la protección ante temporales y el transporte entre centros los lleva todo el astillero.
Hay una app para el armador con la que organizarlo todo, y la lista de servicios llega al repostaje, al avituallamiento, al papeleo y a las reservas de restaurante. A los barcos de 77 pies para arriba se les ofrece tripulación dedicada. Para el armador que no quiere emplear a nadie, esta es la propuesta entera. La limitación evidente es la geografía. Fuera de esos cinco centros, el soporte es una visita y no una instalación.
Lo que cuesta y lo que conserva
Wajer no publica precios, y los barcos se cotizan individualmente, con el paquete de motores, el interior y las opciones marcando la cifra. Lo que sí se ve es el lado de la demanda. El mercado de ocasión de estos barcos está activo, se comercializan a través del propio programa de ocasión del astillero, y la empresa lleva charter y un sistema de intercambio que da a los armadores acceso a otros Wajer en otros centros.
El coste de explotación lo dominan los tres diésel Volvo Penta de los cascos mayores y el amarre. Un barco de 16,80 m paga tarifa de 16,80 m en Saint-Tropez o en Porto Cervo en agosto, que es de los amarres más caros del Mediterráneo y se cobra por eslora y por temporada. Pasar por los propios centros del astillero no es la opción barata y es la que protege la reventa.
Frente al resto del mercado del day boat rápido
Los rivales directos son Frauscher, de Austria, Brabus Marine, de Alemania, y en otro nivel de precio el constructor finlandés Axopar. Cada uno ha tomado una vía distinta. Frauscher vende diseño e ingeniería austriaca de barco de lago, Brabus vende agresividad y la asociación con el preparador de coches, y Axopar vende volumen y relación calidad precio. La respuesta de Wajer es el acabado, el silencio y la red de servicio que hay detrás del barco.
Donde gana Wajer es con el armador que quiere que le gestionen el barco y que no quiere pensar en el almacenaje de invierno ni en un mecánico. Donde pierde es con el armador que quiere tener el barco en un sitio donde Wajer no opera, o que busca el menor coste de explotación. Los barcos son además llamativos, y en algunos fondeaderos eso es la gracia y en otros no.
Tripulación, licencias y manejo
El 38 y el 44 están diseñados para que los lleve el propio armador. El control por joystick a través de los pods de Volvo Penta hace manejable el atraque para alguien que no es profesional, y las defensas automáticas se despliegan sin un tripulante en el pasillo lateral. En todos los países mediterráneos hace falta una titulación náutica para embarcaciones de esta potencia, y el requisito varía por Estado, así que conviene resolver el papeleo antes de la entrega.
El 55 y el 77 cambian el panorama. Un barco de 51 toneladas y 23,45 m es un buque en casi cualquier puerto, y Wajer ofrece tripulación dedicada de 77 pies para arriba por algo. Las condiciones de seguro de los cascos mayores exigen a menudo un manejo cualificado. El armador que piense llevar el barco personalmente debería aclarar qué espera el asegurador antes de firmar el contrato.
Para quién es: Armadores que quieren un barco rápido y bellamente acabado, disponible con una hora de aviso en uno de cinco sitios, sin tener que emplear a nadie para llevarlo.


