Galactica Super Nova (70m)

- LOA: 70,07 m
- Manga: 11,9 m
- Arqueo bruto: unos 1.200 GT
- Velocidad máxima: 30 nudos
- Autonomía: unas 4.000 nm a 12 nudos
- Motores: dos diésel MTU sobre hélices más un tercer MTU de jet de refuerzo
- Casco: FDHF de aluminio y superestructura
- Diseño: exterior de Espen Oeino, interior de Sinot
Un récord para el astillero en 2016
Cuando el Galactica Super Nova se entregó en mayo de 2016 era, con 70 metros, el mayor yate que Heesen había construido nunca. Demostró además que la Fast Displacement Hull Form podía crecer de tamaño sin perder filo. Una velocidad máxima de 30 nudos lo situó entre los superyates más rápidos de su clase en cualquier parte del mundo. Para el astillero fue a la vez un hito de tamaño y una declaración de prestaciones. Esa velocidad máxima lo sigue colocando a la cabeza del campo de los 70 metros una década después.
Su importancia está en realidad en el techo que elevó. Alcanzar treinta nudos con un casco de aluminio de 70 metros es una proeza seria de arquitectura naval y de control de peso. Mostró al armador que Heesen podía llevar la idea del casco rápido al territorio de los buques insignia. Todo lo que el astillero hizo después a 80 metros se apoya en lo que demostró el Super Nova. Su entrega dio a Heesen la confianza para planear cascos rápidos aún mayores.
Treinta nudos con una línea de propulsión poco habitual
El Galactica Super Nova debe su velocidad al casco FDHF de Van Oossanen y a una hábil disposición de la potencia. Dos diésel MTU mueven hélices de paso fijo y un tercer MTU alimenta un jet de refuerzo para la punta. Ese esquema le permite mantener un crucero económico con los principales y recurrir al jet cuando el armador quiere los 30 nudos completos. Los motores principales rinden unos 5.765 hp cada uno. El jet permanece parado durante casi toda la navegación y solo se gana el sueldo en lo más alto del rango.
La FDHF es lo que hace utilizable esa velocidad. Mantiene baja la resistencia en todo el rango, así que es eficiente a un crucero de 12 nudos y sigue pudiendo esprintar. A ese crucero cubre unas 4.000 millas náuticas. Pocos yates de 70 metros pasan de una travesía tranquila a treinta nudos con esta limpieza. Esa mezcla de alcance y ritmo es rara en un yate construido de forma tan clara para la velocidad.
Uno de los 70 metros más rápidos del mundo, con un jet de refuerzo para 30 nudos de verdad.
Espen Oeino, esculpido para la velocidad
Espen Oeino International firmó el exterior, y su perfil hace evidente el ritmo desde cualquier ángulo. La superestructura es larga y baja, esculpida para parecer que se mueve incluso amarrada. Los grandes acristalamientos y unas líneas tensas le dan una planta decidida y atlética. El diseño ha envejecido bien, que es la marca de una mano disciplinada. El estudio de Espen Oeino es conocido justo por este tipo de línea segura y deportiva.
El exterior aporta además equipamiento real a lo largo de toda su eslora. Amplias cubiertas solárium y un beach club en condiciones cerca del agua dan a los invitados sitio para repartirse. El estilismo nunca deja que el desorden de cubierta rompa el trazo limpio del perfil. Aquí forma y función conviven con comodidad. Un beach club abre la popa al mar para nadar y para trabajar con los tenders sin complicaciones.
Sinot bajo cubierta
Sinot Yacht Design creó el interior para doce invitados entre un camarote del armador, una VIP y otras cuatro suites. El estilo es sereno y contemporáneo, y usa materiales naturales para suavizar la evidente potencia del yate. El volumen de un casco de 1.200 GT da espacios sociales generosos sin que resulten cavernosos. Es un contrapunto reposado a las prestaciones que hay en el casco. El camarote único del armador y una VIP se acompañan de otras cuatro suites de invitados para una dotación completa.
La luz es un tema constante en las zonas de invitados. Los ventanales grandes y las plantas abiertas mantienen el mar presente desde cualquier asiento, y los acabados se mantienen lo bastante discretos para que manden las vistas. La distribución sirve tanto al uso familiar relajado como a las reuniones más numerosas. El trabajo de Sinot aquí se lee atemporal antes que de moda. La contención mantiene el foco en el agua y no en la decoración.
Velocidad seria para un armador exigente
La historia de ingeniería es la línea de propulsión combinada de diésel y jet de refuerzo, una elección poco habitual que ofrece a la vez economía y una punta alta. Todo está construido para proteger esa cifra de treinta nudos manteniendo sensato el consumo en crucero. Es un yate de propulsión convencional y no un híbrido, hecho a la medida de un armador que valora el ritmo puro. Los sistemas están dimensionados para un buque insignia exigido a fondo. El jet de refuerzo es la pieza que convierte un crucero rápido en un yate de treinta nudos de verdad.
El Galactica Super Nova encaja con un armador que de verdad quiere velocidad en 70 metros y no piensa transigir en ello. Valora la capacidad de dejar atrás un temporal o simplemente de llegar primero, respaldada por volumen y confort de buque insignia. Pocos yates de esta eslora ofrecen esta mezcla, lo que lo mantiene deseable años después de su entrega. Para el comprador centrado en la velocidad sigue siendo una referencia. Lleva una década sosteniendo esa reputación con muy poco que le haga sombra.
Design
- Diseño exterior: Espen Oeino (Espen Oeino International)
- Interiorismo: Sinot Yacht Architecture & Design (Sander Sinot)
- Arquitectura naval: Van Oossanen Naval Architects / Heesen (aluminium Fast Displacement Hull Form)
Para quién es: Un armador con mentalidad de prestaciones que quiere 30 nudos reales en 70 metros con volumen y confort de buque insignia, y al que no le importa llevar una línea de propulsión convencional de mucha potencia para conseguirlo.