Aquijo

- Constructores: Oceanco y Vitters (Países Bajos)
- LOA: 85,9 metros
- Entregado: 2016
- Arquitectura naval y aparejo: Bill Tripp Design
- Diseño interior: Dolker and Voges
- Aparejo: queche, 3.821 m2 en ceñida (5.051 m2 con el Code 1)
- Manga y calado: 14,48 metros de manga, 5,23 metros de calado
- Invitados y tripulación: hasta 14 invitados, 16 tripulantes
Una colaboración a vela que marcó un hito
Aquijo reunió a dos astilleros neerlandeses, Oceanco y Vitters, para construir el mayor queche de altas prestaciones a flote. Entregado en 2016, representó un proyecto a vela poco común para Oceanco, cuya reputación descansa sobre todo en yates de motor muy grandes. La colaboración unió el considerable músculo de ingeniería de Oceanco con la profunda experiencia en veleros de Vitters. El resultado es una referencia que de verdad no tiene igual dentro de su clase. Ningún otro yate ocupa exactamente el mismo territorio.
Una construcción de esta ambición exigió a los dos astilleros trabajar en estrecha sintonía, y el resultado justificó del todo el esfuerzo. Aquijo demostró que un velero gigante podía ofrecer el volumen que el armador espera de un yate de motor sin renunciar a la velocidad real. Entró en la flota como pieza verdaderamente única, sin ninguna hermana en ninguna parte. Para el armador atraído por la vela a la mayor escala, sigue siendo una referencia singular. Su rareza es una parte grande y duradera de su atractivo.
Un queche de prestaciones de Bill Tripp
La arquitectura naval y el aparejo son de Bill Tripp, uno de los nombres punteros en veleros de prestaciones. El encargo pedía navegar el mundo con comodidad unido a una velocidad real, y Tripp entregó un queche que caza 3.821 metros cuadrados de vela en ceñida. Con el Code 1 izado, esa superficie total sube hasta unos notables 5.051 metros cuadrados. Dos aparejos imponentes le dan la potencia bruta que corresponde a su considerable escala. Se construyó a las claras para navegar con fuerza cuando entra el viento.
Su casco de acero y su superestructura de aluminio llevan cubiertas de teca y una manga ancha de 14,48 metros. Un calado profundo de 5,23 metros le ayuda a mantener el rumbo y a plantar cara con firmeza a ese enorme plan vélico. El perfil es funcional y afilado, claramente obra de un estudio serio de prestaciones. En su primera temporada registró 20,4 nudos con viento fuerte. Los números del cuaderno respaldan del todo lo que se ve en el agua.
El mayor queche de altas prestaciones del mundo, con volumen de yate de motor y velocidad de verdad.
Volumen a vela
El interior es del estudio alemán Dolker and Voges, que trabajó de cerca con la familia del armador para moldear un espacio cálido y habitable. Pese a su pedigrí claramente velero, Aquijo ofrece bajo cubierta el volumen interior de un gran yate de motor. Una cubierta del armador incluye un dormitorio orientado a popa con vistas dominantes sobre la estela. El detalle equilibra la comodidad con la practicidad dura que siempre exige un velero serio. No pide ni una vez a sus invitados que se sacrifiquen.
Aloja hasta catorce invitados, atendidos por una tripulación dedicada de dieciséis. Los espacios de vida son generosos y luminosos, una rareza de verdad en un yate construido para rendir. La distribución sostiene travesías oceánicas largas con una comodidad real y sostenida. El armador puede perseguir el viento con ganas y disfrutar aun así de la soltura de un yate de motor al fondeo cada tarde. Esa combinación es, al final, su truco definitorio.
Velocidad y autonomía
Aquijo se concibió para cruzar océanos deprisa a vela, sosteniendo medias altas siempre que el viento lo permite. Su primera temporada mediterránea vio una media cercana a los 19 nudos con condiciones fuertes. El juego de velas 3Di de North Sails y el doble aparejo le dan una flexibilidad real en una banda amplia de viento. A motor carga los sistemas y los tanques para navegar el mundo con confianza y autosuficiencia. Se construyó para seguir moviéndose con casi cualquier tiempo.
Manejar con seguridad un aparejo y un plan vélico de este tamaño exigió una ingeniería de cubierta avanzada y unos winches e hidráulicos de verdad potentes. Los dos astilleros se concentraron en hacer manejable para su tripulación un queche enorme. Su quilla profunda y su desplazamiento considerable lo mantienen firme y bien plantado a velocidad. Para el armador entrega unas prestaciones emocionantes junto a una seguridad real en el mar. La ingeniería es lo que hace que la emoción se sienta del todo segura.
A quién le encaja
Aquijo encaja con un armador velero convencido que quiere la emoción de un aparejo rápido sin sacrificar nunca el espacio y la comodidad. Recompensa las travesías oceánicas ambiciosas y las temporadas largas en aguas remotas y ventosas. Su carácter velero lo separa con claridad del montón de yates de motor. Es un yate para quien quiere navegar en serio en lo más alto del rango de tamaños.
Como activo es de verdad único, el mayor queche de su tipo jamás construido en ninguna parte. Esa rareza sostiene con firmeza su posición cada vez que sale al mercado. Para el comprador que ama la vela pero sigue esperando volumen de yate grande, casi no tiene rival directo. Pocos yates casan prestaciones y confort a esta escala.
Para quién es: Un armador velero serio que quiere el mayor queche de prestaciones del mundo con el volumen y la comodidad de un gran yate de motor.