Sanlorenzo SP92

- LOA: 28 m
- Manga: 7,1 m
- Alojamiento: 8 invitados, 4 tripulantes
- Propulsión: dos MAN V12 con waterjets, unos 4.000 hp en total
- Velocidad máxima: unos 38 a 40 nudos
- Combustible: unos 8.500 litros
- Debut: Cannes Yachting Festival 2024
- Diseño: exterior de Zuccon International Project, interior de Piero Lissoni, gama SP Smart Performance
Smart Performance, en compacto
El SP92 se sitúa por debajo del SP110 en la línea Smart Performance de Sanlorenzo, la gama que el astillero creó para entrar en el mercado del yate deportivo rápido. Presentado en el Cannes Yachting Festival de 2024 junto al SL86, lleva el concepto SP a un tamaño menor y más alcanzable. El nombre señala el objetivo: velocidad entregada con eficiencia de fábrica. Reinterpreta el proyecto SP110 para un casco menor y traslada sus ideas centrales a un tamaño nuevo.
Construido en composite por la Yacht Division por encargo individual, el SP92 marca el empuje continuado del astillero hacia un segmento que durante mucho tiempo dejó a otros. Su papel es el del SP accesible, rápido y juguetón pero rematado con el nivel completo de Sanlorenzo. Encaja con armadores que quieren prestaciones sin el tamaño del buque insignia.
Líneas rápidas, calado escaso
El exterior es de Zuccon International Project, dibujado con la postura baja y agresiva que marca la línea SP. Al barco lo mueven waterjets, que le dan a la vez su velocidad y un calado muy escaso. Ese poco calado abre zonas de navegación que un yate más profundo no alcanza, y permite al SP92 meter la proa en bahías someras y acercarse a la playa. El diseño se lee tenso y decidido.
Pese a la forma deportiva, los espacios de cubierta están dibujados para la vida real en fondeo, con sitio para descansar y para botar juguetes. El conjunto de waterjets queda bien integrado en el casco y mantiene limpio el perfil. Todo el barco transmite energía de verdad en el pantalán. Lo que vende el SP92 sobre el agua son la velocidad y el alcance en aguas someras.
El SP92 mete un ritmo de waterjets cercano a los 40 nudos y la libertad del poco calado en un yate deportivo de lujo compacto.
Calma dentro del deportivo
Dentro, el SP92 aloja a ocho invitados y una tripulación de cuatro, rematado como un yate de lujo en condiciones y no como un barco de competición pelado. El interior es de Piero Lissoni, que aporta luz natural y una sensación de apertura que compensa el exterior agresivo. Los materiales y el detalle siguen el estilo contenido de la casa fijado en toda la gama Sanlorenzo. El resultado es un barco rápido que por dentro se sigue leyendo sereno.
La distribución pone por delante la vida en la cubierta principal y la conexión con el exterior, adecuada para navegar rápido en aguas cálidas. El alojamiento de invitados queda abajo, y deja la cubierta principal para los espacios comunes en los que el armador pasa sus días. Los niveles escalonados y el acristalamiento bajo mantienen la luz natural circulando por el interior incluso con el francobordo deportivo del barco. Es un barco hecho para un uso activo antes que para estancias largas en parado. La comodidad y la luz templan el carácter deportivo.
Velocidad con conciencia
Al SP92 lo mueven dos motores MAN V12 que alimentan waterjets, ofrecidos con unos 2.000 o 2.200 hp cada uno, para unos 4.000 hp en total. Eso da una velocidad máxima anunciada de unos 38 a 40 nudos, ritmo de yate deportivo de verdad. Los waterjets y el poco calado permiten al barco correr y llegar aun así a sitios que los yates de más calado evitan. El combustible se lleva en unos 8.500 litros.
La línea SP se construye sobre la idea de que velocidad no tiene por qué significar derroche, y el SP92 lleva medidas de eficiencia en el espíritu del trabajo más amplio de Sanlorenzo sobre emisiones. La ingeniería se mantiene contrastada y accesible para el mantenimiento, en línea con los estándares del astillero. El barco está afinado para llevarlo fuerte y navegar cómodo. Es un yate de prestaciones de verdad con corazón de lujo.
A quién le encaja el SP92
El SP92 encaja con el armador que quiere velocidad de verdad y libertad en aguas someras en un barco menor y más manejable que el SP110. Premia la navegación activa, moverse rápido entre fondeaderos y llegar a calas que los yates de más calado no alcanzan. Su interior de lujo completo significa que no hay renuncia en comodidad. Para un armador de Sanlorenzo que quiera algo más rápido y más juguetón, es una opción convincente.
En el mercado está bastante solo, porque pocos astilleros del nivel de Sanlorenzo construyen un yate deportivo con waterjets de este tamaño y este acabado. Esa rareza forma parte de su atractivo. Para el comprador atraído por el ritmo y el poco calado, el SP92 responde de forma directa. Da a la gama un modelo de aura rápido y compacto por debajo del SP insignia.
Para quién es: Un armador que quiere velocidad real con waterjets y libertad de poco calado en un yate deportivo compacto y rematado a fondo.